La víctima de Ponteareas tenía un golpe en la cabeza

asesinato

La mujer, de 81 años, fue enterrada ayer en el municipio en la más estricta intimidad. Su hijo, de 60, y con problemas de salud mental, confesó el crimen y hoy pasará ante el juez

Miembros de la corporación municipal, trabajadores y vecinos, ayer en el minuto de silencio ante  el Concello.
Miembros de la corporación municipal, trabajadores y vecinos, ayer en el minuto de silencio ante el Concello. | J.V. Landín

La octogenaria hallada muerta el domingo en su domicilio de la céntrica calle Os Carballos de Ponteareas presentaba un fuerte golpe en la cabeza. Según fuentes cercanas a la investigación el traumatismo habría sido producido por un objeto de cristal cuya rotura pudo hacer pensar inicialmente que había sido atacada con un cuchillo. Su hijo, de 60 años, se encuentra detenido en la comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra, donde fue trasladado tras confesar el crimen horas después en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo.

Hasta allí había sido evacuado el mismo domingo tras haber intentado supuestamente acabar con su vida. El aviso a la Policía Nacional desde el centro sanitario llevó a los agentes a contactar con la Policía Local de Ponteareas, la primera en llegar al domicilio, para corroborar los hechos. El hallazgo del cadáver dio paso a la Guardia Civil que procedió a la detención del presunto homicida quien ayer ya fue interrogado por los agentes sobre cómo habría ocurrido el crimen y hoy está previsto que lo haga ante la plaza 2 del Tribunal de Instancia de Ponteareas, de guardia cuando ocurrieron los hechos y que ordenó el levantamiento del cadáver.

Los forenses realizaron la autopsia por lo que el Tribunal dio autorización para el enterramiento que se produjo ayer por la tarde en Ponteareas en la más estricta intimidad, en una ceremonia solo con la familia. Aunque la mujer era originaria de Covelo, al parecer hacía años que se había trasladado a Vigo y no hace mucho a Ponteareas, donde, según aseguraba el subdelegado del Gobierno, “convivía con su hijo en circunstancias precarias”. Ella, octogenaria, era una persona dependiente, y él, que era su cuidador, estaba en tratamiento psiquiátrico.

El teniente de alcaldes de Ponteareas, Juan Carlos González, aseguraba que ambos llevaban solo unos meses residiendo en el municipio y que "la familia no había pedido nunca ningún tipo de asistencia" a los servicios sociales municipales.

Los hechos ocurrieron en un piso de esta céntrica calle de Ponteareas.
Los hechos ocurrieron en un piso de esta céntrica calle de Ponteareas. | J.V. Landín

Minuto de silencio: dolor en el municipio

Decenas de vecinos y miembros de la corporación municipal se concentraron ayer a las puertas del Concello de Ponteareas para mostrar su dolor y repulsa por este crimen.Tras guardar un minuto de silencio, también en poyo de la familia, en especial sus otros dos hijos, el teniente de alcalde expresó una "condena de repulsa" por lo sucedido, así como la "tristeza" en la que está sumido el municipio. "Son días en los que parece que lo que vemos muy lejano, que ocurre en otras partes de nuestro país, nos tocó a nosotros en el día de ayer", dijo en declaraciones a los medios allí congregados. El Concello puso a disposición de los familiares la atención psicológica y social. La alcaldesa Nava Castro, ausente ayer, emitió un comunicado en redes sociales mostrando su apoyo a la familia y el dolor de la muerte de esta vecina del municipio y animando a los vecinos a sumarse al acto de minuto de silencio, que finalizó con un sentido aplauso.

La atención en salud mental, de nuevo en entredicho

El presunto matricidio ocurrido en Ponteareas ha vuelto a poner sobre la mesa la situación de la atención a personas con problemas psiquiátricos, una polémica que, precisamente en el municipio ha generado multitud de críticas desde que se decidió trasladar la salud mental del centro de salud al Nicolás Peña. Fue, según el Sergas una decisión temporal tras encontrarse problemas de radón en el edificio. El BNG ya advertía de las consecuencias de dicho traslado y pedía alternativas. Meses atrás, había conseguido sacar adelante una moción en la corporación municipal para pedir más medios y personal, antes incluso del problema de radón.

La convocatoria del minuto de silencio derivó en decenas de reacciones en redes de vecinos de Ponteareas que reprochaban al Concello su lamentos tras el desmantelamiento y la deficitaria atención a personas con problemas de salud mental.

No es la primera vez que ocurre. La Subdelegación volvió a solicitar la mejora de la atención psiquiátrica y el ámbito social, después de que con el de ayer en dos años y medio se contabilizaran cinco muertes violentas vinculadas a la salud mental, de hijos a madres o hermanos. Entre ellos, el de la viguesa que fue acuchillada por su hermano con problemas psiquiátricos al que cuidaba en Lavadores y que ya en su momento puso la falta de recursos asistenciales en el foco del debate.

Al crimen de Vigo, se sumó otras víctimas en As Neves, Vilagarcía, Cerdedo Cotobade y el domingo en Ponteareas.

La indignación por falta de medios y protocolos en atención social también llegó con el asesinato de una trabajadora del SAF de Porriño, asesinada presuntamente por el marido de una de las mujeres a las que atendía la víctima y que había llegado ser atendido por salud mental.

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