A Franqueira, fiel a la tradición

La Romería del 8 de septiembre, en su día grande, recibió a miles de romeros y devotos en el santuario de la Virgen

A Franqueira, fiel a la tradición | Vicente Alonso

El santuario de A Franqueira, en A Caniza, un año más, protagonizó una de las romerías más multitudinarias y antiguas. Ayer martes, 8 de septiembre, fue la festividad de la Natividad de la Virgen o el día en el que se veneran más advocaciones marianas en el calendario católico. Y como manda la tradición desde hace muchísimos años, la jornada del 8 de septiembre es compartida: por la mañana se festeja a la alcaldesa honoraria de A Caniza, Nuestra Señora de A Franqueira (o Virgen de la Fuente), y por la tarde, a la Virgen de los Remedios, patrona de Ponteareas, con el consiguiente movimiento de romeros de un lugar a otro. Y de víspera, el lunes 7, al ocaso, se celebró la tradicional Procesión de las “antorchas” en honor a la Franqueira , con el rezo del Rosario.

La Gran Romería de Septiembre, antes de entrar en el otoño, es multitudinaria. Y ayer, los romeros abarrotaron la carpa para seguir la misa solemne al mediodía, oficiada por el obispo de Tui-Vigo, Antonio Valín Valdés. Al finalizar el oficio religioso, salió desde la carpa, montada en su carro de bueyes –aunque desde hace unos años son dos vacas las que portan a la imagen en procesión-, y ayer tuvieron ese privilegio “Cereixa’ y ‘Rubia’, dos rubias gallegas. “Para ser un día de semana hubo muchísima gente”, comentaba el alcalde de A Caniza, Luis Piña a este periódico. “Fue el día grande y el momento cumbre de la misa solemne fue ver a la Virgen de A Franqueira, rodeada de una multitud, que luego la siguió durante el recorrido de la procesión alrededor del santuario”. Tampoco faltaron ayer las Danzas Blancas de los jóvenes de la parroquia ni la lucha del Moro y el Cristiano, que recrea la narración en verso de Ramón Cabanillas y simboliza el enfrentamiento de fe y conversión del príncipe musulmán Bimarem, del que habla un pergamino datado en 1605, y el cristiano, que representa a un militar vecino de A Franqueira, que luchando contra la invasión musulmana en la Reconquista, fue hecho prisionero. Y con este auto de fe, y una vez que la Virgen de A Franqueira regresó a su santuario, la gente se dispersó pr los puestos de comida para degustar ‘pulpo á feira’ y carnes a la parrilla, antes de bajar a Ponteareas para la procesión de Os Remedios. A Franqueira, es alcaldesa honoraria de A Caniza desde 1957. El 21 de julio de 1963, el entonces obispo de Tuy, Fray José López Ortiz, la coronó canónicamente y el 23 de julio de 1988, el obispo, José Cerviño, en la celebración de las Bodas de Plata de la Coronación, consagró la Diócesis a la Franqueira.

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