Sesenta hectáreas calcinadas en el incendio de Ponteareas
El fuego pasó en poco más de dos horas de 20 a 60 hectáreas calcinadas. Un gran dispositivo evitó que fuera a más y entrara en Salceda por la parroquia de Santa María
La Consellería do Medio Rural, sobre las 9,30 de la mañana de ayer, miércoles, daba por estabilizado este incendio forestal que calcinó 60 hectáreas, el equivalente a 60 campos de fútbol, afectando a dos parroquias de Ponteareas: Cistiñade –donde se inició el fuego en el barrio da Urcela, en una zona de eucaliptos–, avanzando hasta la parroquia de Nogueira en el límite con el término municipal de Salceda de Caselas. El incendio de gran magnitud, comenzó sobre las 17,39 horas del martes 18 y se propagó rápidamente en una jornada de alerta roja por altas temperaturas. Para luchar contra el fuego fue necesario movilizar 5 técnicos: 23 agentes, 32 brigadas, 26 motobombas, 3 palas, 4 unidades técnicas de apoyo, 9 helicópteros y 4 aviones. El Puesto de Mando Avanzado (PMA), se instaló en el Centro Cultural de Nogueira, desde donde se coordinó el gran dispositivo y se llevó a cabo el seguimiento de la situación minuto a minuto. Y junto a los medios de extinción, el dispositivo contó con refuerzos de los Bomberos de Ponteareas, de la Policía Local y Policía Autonómica así como de la Guardia Civil y Protección Civil, encargados de controlar los accesos a la zona del incendio y facilitar la entrada y salida de los servicios de emergencia humanos y motorizados.
Al operativo, se sumaron medios estatales del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, desplegando –entre Ponteareas y Salceda de Caselas-, dos brigadas BRIF Laza y BRIZ Tabuyo, con 18 bomberos y cuatro helicópteros cada una. Efectivos que colaboran con el operativo autonómico de la Xunta de Galicia en las tareas de extinción y control del incendio, de cara a evitar que afectase a la parroquia de Santa María de Salceda (limítrofe con Ponteareas). Durante toda la madrugada, los efectivos siguieron trabajando sobre el terreno y avanzando en el control del fuego para evitar que las llamas se propagasen y llegaran a las viviendas. Aun así, fueron 60 hectáreas de masa forestal las afectadas. Afortunadamente, no hay que lamentar daños en personas ni viviendas, gracias al despliegue de efectivos que siguen trabajando en la extinción del incendio forestal.
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