Ángela, vecina de Mondariz, hace 38 días que vive sin agua
En enferma y con 62 años, la traída vecinal le cortó el suministro por un pago al que no puede hacer frente y el Ayuntamiento le da como solución que “vaya a bañarse al río”
Ángela Trigo Carrera ya no sabe a quién acudir. El alcalde de Mondariz, Pablo Bárcia (PP), se lava las manos porque dice que el problema no es competencia del Ayuntamiento. El primer teniente alcalde, Francisco Rico, le dice que si no tiene agua en el grifo “que se vaya a bañar al río”. Y Ángela está enferma por beber agua de una fuente que no es potable, padece flebitis y tiene el cuerpo deformado además de una leve discapacidad reconocida y dificultad para moverse. Está al límite, y como no sabe qué hacer y está en un callejón sin salida, se ha dirigido a este periódico para que contemos su caso.
El agua es un derecho fundamental y un bien necesario. Pero la Comunidad de usuarios de aguas de Foxaco, de la que ella forma parte, decidió precintarle los contadores y el suministro en su vivienda. Angelines cuenta que el problema surgió por una derrama en la traída vecinal. “Yo no me niego a pagar los 1.125 euros de esa derrama que me corresponden como usuaria, pero tengo una pensión de 651 euros y de golpe no puedo hacer frente a esa cantidad y tendría que abonarla a plazos dentro de mis posibilidades, y así no quieren”. Como solución le apuntan que vaya a pedir un crédito al banco. Y sin más, le cortaron el suministro a pesar de tener todos los recibos al día y la expulsaron de la comunidad dejándola sin agua y encima, aunque pague lo que le corresponde por la derrama, seguirá sin agua y sin poder volver a formar parte del colectivo vecinal porque ni la dejarán volver tras su expulsión y tampoco le restituirán el suministro. “Nadie me dice nada y el 10 de abril ya hizo un mes que estoy sin agua corriente ni para beber ni para bañarme ni para nada”. El miércoles, desde el Ayuntamiento le llevaron tres garrafas. Y con ellas “me baño, tengo que calentar el agua en la cocina y echármela con un cazo por el cuerpo”. Ese es el panorama que está viviendo Ángela.
Cuenta la afectada, que “vinieron, me dejaron una carta (de apercibimiento), no me dijeron nada más y me cortaron el agua”. Hablé con el alcalde, y me dijo que “no era cosa suya, que era agua privada y que tengo que pagar la derrama”, cosa a la que Ángela no se negó en ningún momento. Y también “fui a la Guardia Civil y no me hicieron ni caso a pesar de que al sargento de Ponteareas le expliqué que vivo sola y que tengo derecho a una defensa, pero se encogió de hombros”.
Denuncia ante el Juzgado y en la Confederación Hidrográfica
Ahora una abogada se ha hecho cargo del caso de forma altruista y lo ha puesto en conocimiento de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil y la van a ayudar porque no está bien planteado el asunto y porque no se puede cortar el agua así por las bravas porque no pagar no es una falta grave. Y están a la espera de respuesta de la CHMS. Y como la echaron de la traída de aguas vecinal de Foxaco, ahora aunque pague “ya no me van a admitir si no pago un enganche nuevo”.
También se ha interpuesto una denuncia ante el Juzgado de Ponteareas “por coacciones, amenazas y lesiones” (por tener que beber agua de una fuente contaminada que la estaba envenenando), explica la letrada. Y así están las cosas. El alcalde que no es de su incumbencia ni del ayuntamiento porque es agua privada. El teniente alcalde que se vaya a bañar al río. Y cuando acudió a Yolanda, la asistenta social del Concello de Mondariz a pedirle que “me tramitara el dispositivo de ayuda, me lo negó“. Desde que falleció su hermana a la que encontró muerta en la bañera de su casa “me quedé sola”. Y la asistenta social ahora que se quedó sin agua, “me propuso que metiera una gente en casa, pero cuando los vecinos me avisaron de que era gente conflictiva, me negué, y fue cuando la asistenta social me dijo muy enfadada que yo era una alcohólica, y eso no, se le hace a nadie”.
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