Dituro: “Las visiones del juego de Coudet motivan a cualquier jugador”

ENTREVISTA

Publicado: 13 ago 2021 - 02:43 Actualizado: 13 ago 2021 - 22:41
Dituro, durante un entrenamiento en la ciudad deportiva.
Dituro, durante un entrenamiento en la ciudad deportiva.

Nueve años, ocho clubes y cuatro países después, Matías Dituro (Bigand, Agentina, 1987) vuelve a Vigo. Se fue sin convencer en el filial con el primer equipo en Segunda y regresa con el aval de Eduardo Coudet para ser titular en la máxima categoría. Valora la oportunidad como alguien que ha sabido labrarse una carrera larga y de mucho vericuetos para regresar al Celta en su mejor momento deportivo y, desvela, vital. Y es precavido, a la par que respetuoso: no canta victoria en la lucha por la titularidad pero está preparado para asumirla.

¿Ha encontrado muy cambiados el club y la ciudad una década después?

Muy contento por mi vuelta a la ciudad y al club. La ciudad esta hermosa y el club ha crecido muchísimo. El centro de entrenamiento es espectacular, viene de hacer una temporada muy buena y lleva varias seguidas en Primera. La verdad es que me pone muy contento porque se ha hecho un gran trabajo en todas las líneas. Estoy feliz de llegar y con mucha ilusión por esta temporada.

Ha cambiado la ciudad, el club, ¿y Matías Dituro?

Sí. La esencia y la persona sigue siendo la misma. Esos valores que a uno le inculcan desde la casa de chiquito quedan para toda la vida. Después, la experiencia dentro del campo de juego te hace crecer, sobre todo en mi posición. El Matías arquero ha cambiado, ha crecido mucho, se encuentra en un momento de forma muy bueno y en los últimos años las cosas han salido muy bien en lo deportivo y en lo familiar. El crecimiento ha sido en todos los ámbitos de mi vida y se van a encontrar un Matías diferente.

Por lo que cuenta, parece que esta oportunidad en el fútbol europeo lo cogió en un momento ideal y que fue una decisión fácil regresar a Vigo dejando Chile y un gran equipo como Universidad Católica atrás.

A ver, estaba en la mejor institución de Chile, con todas las comodidades y todos los años peleamos títulos y jugamos copas internacionales. Además, tenía la oportunidad de jugar todos los partidos, de conseguir tres títulos de Liga seguidos por primera vez en la historia, de consagrarme como el mejor portero y el mejor jugador de la Liga el último año... Fueron cosas muy importantes pero cuando llega la posibilidad del Celta, en cuanto a lo deportivo, sabía que era un desafío muy importante en mi carrera, en un club y en una ciudad que ya conocía. Era una muy buena oportunidad para mí, así que hice todo lo posible para que la gente de Católica entendiera que tenía que aprovecharla. Fueron días difíciles, con sentimientos de la familia, los hijos, las amistades... Muchas cosas tras pasar tres años y medio en un mismo lugar. Pero al final la ilusión y el apoyo de mi familia hicieron que la decisión fuese clara desde el primer momento.

Y con llamada del técnico celeste, Eduardo Coudet, para acabar de convencer. Parece que el entrenador es el que mejor está sabiendo vender el proyecto.

El Chacho vive el fútbol con muchísima pasión y eso a cualquier jugador lo motiva. A mí me encanta vivir con esa pasión. Y obviamente, una llamada del entrenador, si te falta algo para tomar la decisión, te lo da. En este caso, desde el primer momento cuando hablé con él influyó. Todo lo que me dijo es lo que encontré cuando llegué, no me vendió absolutamente nada que no fuese. Las visiones que él tiene como entrenador motivan a cualquier jugador.

Además, le ha demostrado desde la llegada una gran confianza, dándole la titularidad en toda la pretemporada.

Me alegra, obviamente, haber podido jugar los amistosos y poder hacer una buena pretemporada con el equipo. Entablar conversaciones con compañeros que no conocía y con los que sí. Me alegra pero esto es un trabajo diario. Hay que ganarse todo dentro del campo y en los entrenamientos. Desde que llegué tengo el objetivo claro de dar lo mejor de mí en cada entrenamiento y de aportar y ayudar al equipo desde el lugar que me toque. Ese es mi camino, el del trabajo. Siempre fue así y ésta no va a ser la excepción.

¿Le pide algo Coudet en la portería que no viniese haciendo en Chile, como jugar más con el pie?

En Universidad de Chile pasamos por diferentes entrenadores y tuvimos una etapa con Ariel Holan, en la que la salida del balón desde el fondo la trabajábamos muchísimo, prácticamente todos los días. Era nuestro corazón del sistema de juego. Por suerte, pude trabajar para hacerlo de buena manera. El Chacho me pide que lo haga como lo venía haciendo, que esté tranquilo, que vea yo las posibilidades que pueda haber de jugar en corto o en largo, pero nada más.

El Celta pasó un año y medio sin jugadores argentinos, pero ahora vuelven a ser un buen número. ¿Qué tienen que los identifica?

Cada uno es diferente pero se repite una misma lógica. Hay muchos argentinos en el mundo que son jugadores de carácter. La competencia allí arranca desde muy joven. Casi todos los equipos tienen categorías inferiores y desde muy chiquito te inculcan la competencia. Y también influye la cantidad de jugadores que hay en Argentina en que esa competencia sea grande. Tienes que pasar por muchas cosas para llegar. A mí, en lo personal, me tocó pasar por muchísimas y creo que eso te va fortaleciendo. Por lo menos, en mi caso. Cada historia es única pero sí se puede repetir esa lógica del carácter y también del roce del fútbol argentino para sentirlo de esa manera.

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