Fútbol | Primera Federación
Tenso empate en el derbi
Con el vaso medio lleno, el Celta vuelve a tener, a falta de seis jornadas, una oportunidad de lograr una clasificación europea como la alcanzada la pasada temporada. Con el vaso medio vacío, el conjunto vigués ha enlazado dos derrotas en Liga por primera vez en lo que va de temporada y ha hilado cuatro en total por primera vez con Claudio Giráldez al frente si se suman las encajadas ante el Friburgo. En tal indecisión de sensaciones, a las que se suman las positivas de juego y las negativas de marcador el pasado miércoles en el Camp Nou, los célticos visitan otro de esos estadios de la Liga que asustan: La Cerámica, hogar de un Villarreal que quiere certificar ya hoy su billete para la próxima Liga de Campeones caminando con firmeza en la tercera plaza.
A los pesimistas que creen que el equipo vigués ha llegado con la reserva al mínimo al último mes de competición les ayudó ayer la noticia de que a las bajas de Miguel Román y Carl Starfelt hay que sumar las de los también lesionados, de nuevo cuño, Matías Vecino y Williot Swedberg. Lo que limita las posibilidades de elección en el penúltimo duelo de la temporada tras haber jugado otro entre semana. Aunque esta vez fuese en miércoles y no en el habitual jueves de Liga Europa.
Con estas premisas, el Celta debe encarar su partido número 50 de la temporada. En el que la elección de las piezas parece cobrar especial relevancia. Aunque se espera que los fijos habituales, como Ionut Radu —éste con seguridad—, Javi Rodríguez, Marcos Alonso o Sergio Carreira vuelvan a estar entre los elegidos. Los dos primeros, acompañados de Yoel Lago en ese rol de libre, con Joseph Aidoo fuera de la convocatoria. Y en el otro carril, quizás Óscar Mingueza tenga otra oportunidad de dejar atrás su mal momento.
En el centro del campo, la ausencia de Vecino —y la sabida de Miguel— deja pocas piezas sobre el tablero de los mediocentros. Los titulares serían Hugo Sotelo e Ilaix Moriba, pero con posibilidades para Fer López y hasta para el jugador del filial Andrés Antañón. Añadiendo a las dudas la opción de que Moriba ejerza de pivote, como sucedió ante el Barcelona.
Y arriba, sólo hay que lamentar la baja de Swedberg, con lo que por número no habrá problema. Más si se añade a Hugo González desde el filial. Durán y Jutglá parecen tener la energía que el equipo necesita y Hugo Álvarez da la sensación de estar fresco de piernas y de mente.
Enfrente, el Villarreal tiene artillería de sobra para elegir. Empujada desde el centro del campo por el vigués Santi Comesaña. Y afinada últimamente en el ataque por el ex céltico Alfon.
Las bajas de Miguel Román, Carl Starfelt, Matías Vecino y Williot Swedberg no impidieron que Claudio Giráldez realizase ayer dos descartes técnicos, que recayeron en Joseph Aidoo y Franco Cervi. Ambos dejan sitio a los dos refuerzos llegados desde el filial: el últimamente habitual Andrés Antañón y Hugo González.
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