Las soluciones variables
Claudio maneja distintas alternativas para contrarrestar el potencial del Barcelona en el centro del campo y todas van en función de los futbolistas que elija Hansi Flick para su once
Sobradamente conocida es la ductibilidad táctica de Claudio Giráldez. El técnico porriñés demostró muchas veces que es capaz de cambiar de dibujo, de alturas y hasta de roles sin cambiar de fubolistas. Incluso de modificar un plan preparado incialmente en la hora escasa que va desde que conoce la alineación del rival y la pelota comienza a rodar. Esa adaptabilidad, de la que habló ayer el propio Hansi Flick, será precisa una vez más esta noche si el Celta quiere tener opciones de puntuar en el Camp Nou.
“No te los puedo desvelar, pero sí que tenemos varios planes”, aseguraba el porriñés entre risas
La lógica invita a pensar en que, con las estructuras tradicionales de ambos equipos, el conjunto vigués puede estar en inferioridad numérica en el centro del campo. De salida, el Barça juega con tres en el medio y el Celta con dos. Pero eso son dibujitos en el papel. Cuando la pelota empieza a rodar, nadie está colocado donde indica la pizarra porque los jugadores tienen la mala costumbre de moverse. Y Claudio, la de pensar en ello. “Es importante tener varias soluciones para igualarlos”, explicaba el porriñés ayer y desgranaba las distintas posibilidades que puede ofrecer el conjunto culé en todas sus líneas. “No es lo mismo Rashford, que está más pegado a la izquierda, que Fermín. Ni si van con dos centrales diestros o uno zurdo. Ni si su segundo mediocentro es Olmo, que juega más alto, o Pedri. O si el posicional es Eric o De Jong”, enumera. “En función de quien juege, usaremos formas distintas de ajustarnos. Incluso en altura del campo”, explica, sin querer ahondar más en las soluciones. “No te las puedo desvelar”, contestaba entre risas. “Pero sí que tenemos varios planes”, anuncia.
En cuanto a la fase ofensiva, superar la presión alta del Barcelona requiere respuestas distintas a la del Friburgo. “El Barça es un equipo más corto y es más difícil jugar dentro porque reducen mucho el espacio ahí, lo que provoca que lo haya en su espalda”, analiza Claudio. “Tenemos que intentar buscar esas debilidades ahí y atacar mucho más la profundidad”, desvela sobre una idea de ataque mucho más concreta que la defensiva.
Entrenamiento mental individual y colectivo
Hace muchos años que el aspecto mental ocupa un lugar troncal en la salud del deportista de élite, pero también en su entrenamiento diario. Como en tantas otras cosas, el tenis fue pionero en incorporar técnicas de visualización, respiración y meditación. El mind fulness, por ejemplo, que aboga por mantenerse en el tiempo presente a través de ejercicios y respiraciones, es una de las herramientas que ha utilizado Novak Djokovic en su camino hacia convertirse en uno de los mejores deportistas de la historia.
El fútbol no es ajeno a ello y cada vez más cuerpos técnicos cuentan con un psicólogo. Laura Centoira es la que trabaja con Claudio desde sus tiempos en la cantera y la que diseña planes individualizados para cada futbolista, pero también colectivos. Una ayuda más para afrontar el desgaste que genera el fútbol de élite. “La cabeza tiene momentos que funciona mejor y otros peor. La mía, la primera”, reconocía ayer el técnico porriñés en alusión al agotamiento mental que puede tener su Celta. “No son máquinas perfectas”, resumía Giráldez.
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