Seferovic: “Lo que importa es la permanencia del Celta”
Haris Seferovic. Delantero internacional suizo del Celta
El nuevo delantero celeste fichado en enero señala que “seguro que voy a marcar goles, vine a ayudar al equipo y a que estos meses me ayuden; claro que me planteo seguir aquí después”
Haris Seferovic (Sursee, Suiza, 1992) es un futbolista de mundo. A sus 30 años y tras jugar en seis países, aterriza en el Celta como apuesta de gol. Lo asume, aunque pone por delante la permanencia y explica que su experiencia le permite hacer muchas más cosas que marcar.
Es usted el primer suizo que juega en el Celta.
No lo sabía.
Y Suiza y Galicia tienen mucha relación, porque años atrás fue destino de muchos emigrantes gallegos.
Alguna gente conocía que hablaba español, pero no sé si tiene relación con la emigración.
Usted también ha jugado en seis países diferentes. ¿Es un planteamiento vital o sólo cuestiones de fútbol?
Salió así. Cuando estoy en un sitio donde no juego, prefiero irme para tener minutos. Pasé por Suiza, Italia, España, Alemania, Portugal... Por grandes ligas en las que aprendes y juegas el mejor fútbol. Ha sido bueno para mí y también para mi familia, que ha podido vivir y conocer el mundo un poco. Eso es bueno.
Además de en lo personal, ¿enriquece en lo deportivo? ¿Considera que es mejor futbolista por haber estado en varias ligas?
Mejor seguro que sí. Entiendo más de fútbol. Sé cómo se juega en España, en Italia, en Turquía, en Suiza... Todas las ligas e incluso todos los entrenadores tienen su propia idea de fútbol.
¿Y cómo se juega en España?
Muy técnico. Jugadores muy buenos con balón, grandes individualidades. Es bueno para mí venir a una Liga fuerte como la española, una de las mejores.
¿Es un tema pendiente para usted la Liga tras su año en la Real?
No. Me sirvió para conocer bien la Liga y saber cómo se juega. Ahora, también voy conociendo al equipo y eso me ayudará a adaptarme muy rápido.
Llega como delantero a un equipo ya tiene dos, Larsen y Paciencia, y que además dispone de un pichichi renombrado como Iago Aspas. ¿Tiene claro el rol que debe jugar, debe adaptarlo a esta situación?
Conozco bien al entrenador de cuando estuve jugando en Portugal. Es muy parecido a algún técnico que he tenido. En los entrenamientos nos dice cómo quiere que juguemos e iré conociendo a mis compañeros para jugar con ellos: cómo les gusta recibir el balón. El resto ya lo conozco. El fútbol es fácil y por eso es tan bonito.
Carvalhal destacó de usted al hablar de los delanteros su capacidad de atacar el espacio y su juego aéreo. ¿Está de acuerdo?
Sí, claro. Me gusta atacar el espacio, hacer desmarques... Además, un delantero tiene que estar en el área y hacer goles. Pero también me gusta jugar con el balón desde la posesión. Por eso vine aquí a ayudar al equipo y que estos meses me ayuden a mí también.
Sabe que a un delantero como usted se le va a valorar su paso por Vigo en función del número de goles que marque.
La vida de un delantero es así. No voy a decir ahora que voy a marcar tantos goles. Yo estoy aquí, sobre todo, para ayudar al Celta. Si hago un gol, será bueno para mí. Pero lo más importante es el equipo. Voy a marcar goles, seguro, pero no sé cuántos. Lo que importa es el Celta y quedarnos en Primera.
¿Conocía a Larsen y Paciencia?
Sí porque en Turquía seguía la Liga y vi muchos partidos del Celta. Me gusta ver mucho fútbol y ya los conocía.
¿Cómo se sintió en Sevilla con sus primeros minutos en el Celta?
Muy bien. Como ya dije, conozco bien la idea del míster y creo que para mí es muy buena, me gusta mucho. Me sentí bien, tuve dos o tres buenos movimientos. Tengo que ganar ritmo.
¿Cómo se encuentra en ese sentido?
Falta un poco. Llevo muchos meses sin jugar y el otro día tuve 20 o 30 minutos. Me falta ritmo pero poco a poco. Si son 30 minutos, si son 20, si son 40, voy a dar el máximo cada día. En cada partido y en cada entrenamiento. Dentro de cinco o seis encuentros, espero contar ya con el ritmo de 90 minutos.
Cuando llegó Carvalhal, se centró en dar seguridad al equipo atrás. Llegó a decir que el grupo sentía pánico por recibir goles. ¿Lo ha sentido usted ahora a su llegada entre sus compañeros?
No. Se vio en el partido ante el Betis que somos muy compactos, muy fuertes atrás y después salimos muy bien y marcamos cuatro goles. Esta es la línea. El domingo tenemos un partido difícil ante el Atlético, pero todo es posible. Debemos cerrar bien las líneas, estar fuertes defensivamente y aprovechar las ocasiones que tengamos.
El objetivo es la permanencia, ¿cómo lo ve de complicado? Está todo muy igualado a nivel de puntos. Es la Liga. Todos los equipos juegan muy bien y no es fácil ganar. Tenemos la oportunidad de dar un paso al frente. Si jugamos como contra el Betis, creemos que vamos a ganar y damos el 100%, lograremos los tres puntos.
Llega para seis meses y cedido. ¿Se plantea quedarse aquí después?
Claro. Sin duda. Veremos tras los seis meses y si el club quiere, hablaremos. Pero la opción está ahí. La ciudad, el club... Todo es muy bueno.
“Tengo hambre de más y eso me impulsa”
Usted también ha tenido experiencia en pelear por evitar el descenso hasta el final.
Cuantos más años tienes, más experiencias acumulas. Si se da esa situación, puedo ayudar al equipo a tener calma y a mantener nuestro juego sin pensar en la clasificación. Esa experiencia es importante.
Anotó un gol clave en el Eintracht para evitar el descenso. ¿Un delantero escoge el gol más importante de su carrera?
No. Lo importante en el caso del Eintracht es que nos mantuvimos y del Mundial de 2009 ya hace mucho tiempo, aunque también fue muy importante. No tengo ningún gol señalado. Sí recuerdo aquel del Mundial sub-17 porque fue el inicio de mi carrera.
¿Queda mucho de aquel niño que marcó ese gol en el actual Seferovic?
Sí, soy igual. Obviamente, he cambiado cosas porque entonces tenía 17 años y ahora 30. Pero soy la misma persona.
Poca gente puede presumir de haber estado en tres Mundiales y dos Eurocopas. Demuestra una gran regularidad en su carrera.
Tengo hambre todavía. Quiero llegar a jugar una Eurocopa más porque estoy en una buena edad, me encuentro bien físicamente y quiero demostrar que puedo dar lo mismo que ya he dado estos años. E incluso más. Por eso vine al Celta, para jugar y entrenar y dar el máximo. Lo más importante es tener el hambre de hacer más y de ser mejor. Eso es lo que impulsa.
¿Y el cuarto Mundial?
No sé... Voy a tener 34. Si físicamente estoy bien, sí. Pero la Eurocopa sí que la quiero hacer seguro.
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