El salto sigue existiendo

Los últimos pasos de los filiales de Villarreal y Real por Segunda sólo depararon uno -Pau Navarro- y dos -Beñat y Karrikaburu- jugadores en sus actuales primeras plantillas

La presidenta, Marián Mouriño, y el presidente, Alfonso Rueda, intercambiaron ‘camisetas’ en el acto de ayer en el Pazo de Raxoi.
La presidenta, Marián Mouriño, y el presidente, Alfonso Rueda, intercambiaron ‘camisetas’ en el acto de ayer en el Pazo de Raxoi.

El Celta B prosiguió ayer con su paseo triunfal, en este caso en las instituciones fuera de Vigo. La expedición, con la presidenta Marián Mouriño al frente, pasó primero por el Pazo de Raxoi para ser recibido por el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, para a continuación pasar por Pontevedra para recibir el aplauso de la Deputación. Festejos que preceden al diseño de la próxima temporada, en la que se podrá calibrar si la presencia del filial en Segunda División facilita el paso al primero. Lo que no ha sido la norma en los últimos ejemplos.

En los ocho cursos más recientes, sólo Real Sociedad y Villarreal, dos clubes con políticas de cantera muy diferentes, han tenido a sus segundos equipos en la categoría de plata. Y sus actuales plantillas no reflejan, a la espera de lo que suceda en el futuro inmediato con el conjunto vasco, el único presente en Segunda la recién cerrada campaña, que ese salto al fútbol profesional aumentase el flujo con la primera plantilla.

Concretando, el Villarreal B pasó en Segunda las temporadas 22/23 y 23/24. De esos dos ejercicios, sólo un futbolista ha estado en la primera plantilla la temporada recién terminada, el central Pau Navarro. Sí que algunos de sus integrantes han militado en Primera División, como Carlos Romero o Ramón Terrats, ambos cedidos en el Espanyol; Haissen Hassam y Álex Fores en el Oviedo, pero ya sin relación con el equipo castellonense; Adrián Dela, en el Levante; y, curiosamente, el céltico Sergio Carreira, que pasó el curso 22/23 cedido en el submarino amarillo. Terrats y Fores pasaron por el primer equipo pero no arraigaron. Y el club sacó casi 25 millones por la venta del portero Filip Jorgensen, forjado en el primer año de Segunda y asumiento la portería del primero en el siguiente.

Desde Donostia

En cuanto a la Real, su filial jugó en Segunda la temporada 21-22. Y de aquella experiencia únicamente están en la primera plantilla, habiendo tenido peso en la categoría de plata, Beñat Turrientes -que, curiosamente, pasó la primera mitad de ese curso en Primera para jugar la segunda en Segunda- y Jon Karrikaburu -pero habiendo tenido que irse cedido antes de alcanzar la cima-. Pablo Marín y Unai Marrero, sí integrantes del conjunto de élite ahora, apenas disputaron 1 y 2 encuentros en esa campaña en plata.

Alfonso Rueda: “A aposta pola canteira mírase no primeiro equipo e no Fortuna”

El paso por el Pazo de Raxoi permitió escuchar no sólo al presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, sino también al capitán del filial, Pablo Meixús, a su entrenador, Fredi Álvarez, y a la presidenta celeste, Marián Mouriño. Por parte de los representantes del club, tocó agradecer el gesto y poner en valor el logro del ascenso y su repercusión a nivel autonómico.

Por su parte, Rueda, acompañado del conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo, quiso resaltar “a aposta tan grande pola canteira” del club vigués, que “se ve tanto no primeiro equipo coma neste Celta Fortuna”.

Contenido patrocinado

stats