Los radicales del Celta parten de puntos de encuentro lejos de Balaídos

La Policía realiza seguimientos desde el estadio hacia esas reuniones previas a la acción

Las fuerzas del orden conducen a los seguidores del Lyon hacia Balaídos hace dos semanas.
Las fuerzas del orden conducen a los seguidores del Lyon hacia Balaídos hace dos semanas. | Jorge Santomé

Los atestados de la Policía Nacional a los que ha tenido acceso este periódico describen el seguimiento que las fuerzas del orden están realizando de los aficionados radicales del Celta, que en los últimos meses se han visto envueltos en altercados relacionados con la participación del equipo en la Liga Europa, aunque su actividad no se limita sólo a estas citas. Los servicios de información policiales tienen identificados a miembros de los colectivos “Tropas de Breogán” y “Celtavigohooligans” y, cuando se sospecha de la preparación de alguna acción violencia, se realiza un seguimiento por las zonas habituales de paso de dichos grupos.

El caso más fresco en la mente de todos es el sucedido tanto en el partido de Vigo como en el de Lyon en la última eliminatoria europea. Pero a estas alturas siguen estando judicializados sucesos ocurridos durante la visita del Niza del pasado 23 de octubre, tanto antes como después del partido. De las declaraciones de los agentes de servicio en esas jornadas, presentes en los atestados, se infiere de forma detallada la forma de actuar de los seguidores ultras, siempre de manera organizada y con el fin de causar daño a la afición rival.

Por un lado, están los enfrentamientos concertados entre los dos bandos, que por lo general son más fáciles de prever y, por lo tanto, de evitar o, en su defecto, controlar con celeridad. Sucedió, por ejemplo, en la noche previa al mentado encuentro ante el Niza por la zona del Casco Vello, que los atestados limitan a un “conato” de enfrentamiento por esa rápida intervención. Pero, por otro, hay acciones desperdigadas que son mucho más complicadas de controlar con antelación y es ahí cuando entra en liza la información previa.

En el caso de la visita del Niza en octubre, partieron del barrio de Ribadavia, pero cambian la ubicación

Así, la misma noche del partido y tras el mismo, la Policía tuvo controlados los movimientos de la peña “Tropas de Breogán” desde su lugar de reunión post partido, mientras que también acompañaba la salida de los seguidores del Niza hasta que se desperdigó en grupos pequeños. En un primer momento, confirmaron las labores de vigilancia y búsqueda de aficionados rivales por parte de algunos miembros de esos colectivos violentos que se identifican con el Celta. En concreto, en la zona de Gran Vía. Pero, posteriormente, se realizó el seguimiento de vehículos hacia la calle Ribadavia, donde se produjo la concentración de estos radicales, sin emblema alguno visible ni del Celta ni de ninguna peña y ya vestidos con ropas negras para complicar su identificación. Desde ese punto, que puede variar en cada ocasión, se desplazan ya en grupo para acometer actos de naturaleza violenta. En el caso concreto de esa noche, se produjeron destrozos muy importantes en un local del centro donde había cenando aficionados del conjunto francés. De dicho suceso existen dos vídeos, uno proporcionado por un vecino y otro por un seguidor valenciano del Niza.

La llegada de la Policía provocó el fin de esos disturbios, que duraron pocos minutos pero mostraron un alto nivel de organización de los radicales. Posteriormente, se realizaron varias identificaciones, muchas de seguidores ya conocidos por las fuerzas del orden por su pertenencia a este tipo de grupos. La causa por los destrozos al local del centro fue archivada, aunque ha sido recurrida.

Se esperan menos problemas con el Friburgo, de izquierdas

La actividad de la mayoría de los grupos violentos del fútbol tiene detrás una componente ideológica. En concreto, los radicales del Celta se identifican con el espectro político de la izquierda, con lo que sus mayores enfrentamientos se producen contra colectivos similares pero de ultraderecha, como es el caso tanto del Niza como del Olympique de Lyon, los dos precedentes de enfrentamientos.

En ese sentido, se confía en que el cruce de cuartos de final, que ha emparejado al Celta con el Friburgo alemán, sea más tranquilo, ya que los grupos de aficionados del bloque germano son de tendencia izquierdista. Por lo tanto, se espera que no haya tantos problemas como en la eliminatoria previa, tanto en el duelo de ida en Alemania como en el de vuelta en Vigo. Aunque la lógica no rige a los violentos.

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