Puntos mientras enderezas

El Celta se medía ayer a un rival especialista en buscar su última línea con profusión, tanto para iniciar sus ataques como para finalizarlos

Javi Rueda sigue con la mirada el balón tras ser objeto de falta.
Javi Rueda sigue con la mirada el balón tras ser objeto de falta. | JV Landín

No tiene continuidad el Celta. Pero ayer sí tuvo capacidad para aprovechar su momento. El camino sigue teniendo curvas, pero en el horizonte apunta a enderezarse. Y la clasificación no aprieta, que no es poco.

Encontrar a Burcio

El Celta se medía ayer a un rival especialista en buscar su última línea con profusión, tanto para iniciar sus ataques como para finalizarlos. Arriba, de contundentes referentes, Toni Martínez y Lucas Boyé. El conjunto vigués podía igualar la apuesta con el peleador Ferran Jutglá. Pero no debería ser su camino principal. Para hallar el secundario, Claudio Giráldez, técnico celeste, escalonó a Ilaix Moriba y Hugo Burcio y metió por dentro a Hugo Álvarez y Sergio Carreira. La idea era encontrar al mediocentro del filial para que el ataque no pivotase sólo sobre Jutglá. No funcionó demasiado, porque ni Moriba, ni los centrales encontraban al de Galapagar.

La velocidad

La velocidad marca diferencias. La de pensamiento y la de ejecución. Tal vez el mayor problema que está teniendo el Celta en este todavía inicio de temporada es que tiene un poco oxidadas ambas. La primera se puede suplir, en parte, desde la táctica. Pero la segunda depende en gran medida de la precisión de los futbolistas. Pese a que el césped de Balaídos parece impecable, a los célticos les sigue costando mover el balón con ritmo. Hilar pases seguidos más allá del centro del campo parecía ayer una odisea. Porque el rival también sabía parar el juego cuando era preciso (13 faltas cometidas al descanso). Decía Giráldez que el buen juego celeste depende de la continuidad. Y su fútbol aún sufre demasiados cortocircuitos.

Burcio encontrado

Los minutos que los jugadores del Alavés, no sólo sus delanteros, pisan el área rival son muchos más de lo que lo hacen los célticos, acostumbrados a llegar, más que a estar. Esa presencia cerca de la portería rival le da a los vitorianos esa capacidad de tener siempre alguna ocasión aunque su juego no sea fluido. En cambio, el Celta necesita de esa fluidez. La encontró cuando tras el descanso, Burcio pasó de ser el mediocentro descolgado a ser el de referencia en la salida. Y el juego celeste creció para favorecer que la inteligencia táctica y la capacidad de ejecución de Javi Rodríguez decidiesen. Tal vez, la mejor muestra de lo que el equipo agradeció la presencia del mediocentro del filial en el corazón de juego se dio cuando fue sustituido. Ahí se perdió todo control y se sufrió, mereciendo el Alavés el empate por ocasiones.

Puntos son amores

Mientras el equipo persigue la continuidad, contra viento y lesiones, es trascendental sumar. La de ayer fue la segunda victoria de la temporada tras once partidos. Y van seis jornadas, desde agosto, sin perder en Liga.

Uno a uno

Ionut Radu: Sus ocho paradas, claves en la recta final, ponen en el haber del portero rumano buena parte de los tres puntos sumados. 9 El mejor

Sergio Carreira: Es uno de los comodines que le permiten a Giráldez variar a su equipo cuando se atasca. Y aún le falta un pelín de finura. 7

Javi Rodríguez: Que la inteligencia brille siempre es una buena noticia. Gran gol e incluso mejor asistencia por su ruptura con sentido. 8

Yoel Lago: Acumula minutos -y eso se notó al final en la energía- con un punto elevado de madurez. 6

Sebastián Cáceres: Dejó muestras de por qué está. Cuerpo a cuerpo y cierto atrevimiento con balón pese a estar caído a la izquierda. 6

Hugo Álvarez: Otro comodín. No tanta brillantez como el jueves pero sí mucho trabajo. 6

Ilaix Moriba: Le cuesta mucho ser el mediocentro que inicia el juego. 4

Hugo Burcio: Ni él ni el balón se encontraron en la primera parte. En la segunda, más atrás, dio sentido a casi todo. 7

Couhaib Driouech: Sin maravillar, dejó sus mejores minutos como céltico cuando jugó a pierna natural. 6

Ferran Jutglá: Siempre se le pide más a los delanteros. Pero Jutglá siempre da todo lo que tiene. Se sacrificó por el equipo y, además, marcó. 7

Williot Swedberg: Más locuras malas que buenas. 3

Javi Rueda: Le dio profundidad a su banda pero le faltó un punto de pausa. 5

Aleix Febas: Cuando el equipo tiene el balón y el rival se estira, aparecen sus mejores virtudes. Aún corto. 5

Iago Aspas: No está para marcar el ritmo del equipo pero sí para dar ejemplo. 6

Andrés Antañón: Superado como mediocentro. 3

Marcos Alonso: s.c.

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