La primera gran noche canterana
La victoria de Celtic Park se equipara con las de Villa Park, Anfield o San Siro pero con un canterano de protagonista
La victoria del pasado jueves en el Celtic Park es la décimo quinta del Celta a domicilio en una competición europea pero, sobre todo, es la quinta que logra en el estadio de un campeón de Europa. Como tal, entra en la historia celtista con letras de oro y con un detalle especial que la diferencia de las cuatro anteriores: el nombre que resonará en las memorias celtistas al recordar esos tantos memorables será, por primera vez, el de un canterano, Javi Rodríguez.
El de Poio engrosa ya un exclusivo grupo de célticos con brillo en grandes noches europeas en enormes escenarios. Así, el triunfo ante el Celtic se sitúa a la altura de los logrados otrora ante Aston Villa -en dos ocasiones-, Liverpool y Milan. Donde resonaron nombres como Juan Sánchez, Alexander Mostovoi y Ludoslav Penev en el 1-3 en Copa de la UEFA el 3 de noviembre de 1998 o, en menor medida por la competición en cuestión, Benni McCarthy en la Intertoto el 26 de julio del 2000 en el Villa Park; o Haim Revivo en Anfield en el 0-1 del 8 de diciembre de 1998 en UEFA; o Jesuli y José Ignacio en el 1-2 en San Siro de la Liga de Campeones el 9 de diciembre de 2003.
Sin duda, el hecho de que Javi Rodríguez se haya formado en la cantera es señal diferenciadora del actual caminar europeo del Celta. No en vano, en el Celtic Park participaron hasta ocho -de 16- futbolistas con paso previo por el filial, seis de ellos formados en los campos de A Madroa.
El único bigoleador
Además, Javi Rodríguez tiene una ventaja sobre el resto de nombres celestes en esas grandes noches: que anotó dos goles. Una cantidad que ninguno de sus predecesores logró. Y tiene otra de enorme valor: él todavía puede añadir más dianas históricas, pues aún cuenta con apenas 23 años de edad. Siempre y cuando el escaparate europeo no lo aleje de Vigo en los próximos mercados.
El Celta aterrizó en Vigo casi a medianoche tras una avería
La resaca del triunfo ante el Celtic no fue la ideal porque el Celta no pudo cumplir con su plan de viaje de vuelta al sufrir una incidencia en el vuelo chárter que tenía previsto tomar en la mañana de ayer desde Glasgow. Tal problema obligó a la expedición, una vez en el aeropuerto, a regresar al hotel a la espera de una aeronave de sustitución, pero ésta no pudo despegar hasta llegada la noche -en horario español- y el equipo acabó aterrizando de vuelta cerca de la medianoche, casi 12 horas después de lo previsto.
Cualquier retraso en los desplazamientos es problemático a nivel físico, pero todavía más si se produce cuando el periodo de tiempo hasta el siguiente partido es más corto, como sucede en este caso. Así, el Celta deberá jugar mañana (16:15, Balaídos) ante el Betis y lo hará con una sola sesión de trabajo específica, la de hoy por la mañana. La prevista para ayer, de carácter voluntario, nada más aterrizar a mediodía tuvo que ser suspendida y en Glasgow el grupo no realizó ningún tipo de trabajo.
El problema, por lo tanto, incide en el escaso intervalo de tiempo entre la cita europea ante el Celtic y la liguera ante el Betis. El conjunto sevillano también jugó entre semana, pero en su caso lo hizo el pasado miércoles y en Sevilla, por lo que estará bastante más descansado que el celeste.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
defensa personal
+Deporte acerca la defensa personal a las mujeres en Vigo
fútbol sala | 3ª división
Pecheches e IES Coruxo, rivales puerta con puerta
baloncesto | liga femenina
Duelo para tomar impulso
balonmano | liga asobal
El Cangas, ante otra misión imposible en Logroño