Un penalti de inflexión

Celta-Racing

El penalti de Belocian, transformado por Hugo González, cambió el rumbo de un partido que los celestes terminaron resolviendo con contundencia

Yoel Lago y Sebastián Cáceres felicitan a Miguel Román tras su gol, el que sentenció el partido.
Yoel Lago y Sebastián Cáceres felicitan a Miguel Román tras su gol, el que sentenció el partido. | J.V. Landín

Al Celta le costó casi media hora domesticar a un Racing que impuso un ritmo vertiginoso en los primeros minutos, pero el penalti de Belocian -convertido por Hugo González- supuso un punto de inflexión que los celestes aprovecharon para golear al conjunto cántabro en Balaídos.

Tres hombres para tres partidos

Con tres partidos seguidos en apenas seis días, Claudio Giráldez se vio obligado a introducir más rotaciones de las habituales y sólo tres jugadores entraron de inicio en todos ellos: Radu en la portería, Román en el centro del campo y Jutglá en punta. Con respecto al anterior encuentro de Liga, ante el Málaga, el técnico porriñés cambió sólo tres nombres, pero alguna posición más, ya que Sebastián Cáceres pasó de la derecha a la izquierda en la línea de centrales y Hugo Álvarez se retrasó del extremo al lateral. Sobre el duelo europeo con el Omonia, Claudio modificó casi totalmente el once al introducir hasta siete cambios.

Ritmo vertiginoso, manda el Racing

Los primeros veinte minutos se disputaron a un ritmo vertiginoso y, en ese contexto, el Racing dominó más el juego con un centro del campo en el que Íñigo Vicente, Iván Martín y Almeida conseguían superar a Román y Moriba. Sin embargo, todo se quedaba en fuegos artificiales porque a los cántabros se les apagaba la luz al llegar al área o bien se encontraban con un Yoel Lago de nuevo imperial.

Presión alta y punto de inflexión

No le estaba funcionando la presión alta al Celta, pero el Racing colaboró con una salida errática que permitió a Swedberg recuperar el balón en una acción que acabó con el penalti de Belocian. Gol de Hugo González y punto de inflexión porque, a partir de ahí, los celestes fueron con más fe a la presión y así generaron también el segundo tanto: robo de Hugo González y gol de Moriba.

El efecto Carreira

Claudio hizo cambios en el descanso pese a la ventaja de dos goles y la entrada de Carreira permitió al Celta recuperar la superioridad en el centro del campo y sentenciar a un Racing que tiró de los veteranos Canales y Villalibre para intentar revertir la situación. El regreso (real) de Borja Iglesias fue otra de las buenas noticias del encuentro.

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