Cuando no da para ganar, no perder
El Celta sumó en Vallecas su quinto empate a un gol seguido en un partido resuelto por errores más que por aciertos
Beneficiado por un gol afortunado de Borja Iglesias a la salida de un córner y castigado por su falta de definición en ataque y algún error grave atrás, el Celta encadenó ayer en Vallecas su quinto empate a uno consecutivo y sigue sin conocer la victoria en este comienzo de temporada. Tras una primera parte sin goles, el conjunto vigués se adelantó en el inicio de la segunda mitad con el tanto -con el muslo- del delantero santiagués, pero una pérdida absurda en el centro del campo propició una rápida transición de los rayistas y Jorge de Frutos estableció el 1-1, que resultó ser definitivo porque ni unos ni otros aprovecharon ya las ocasiones de generaron después, sobre todo los madrileños.
Son Celta y Rayo equipos de corte similar, con entrenadores jóvenes e intervencionistas que explotan desde la táctica todas las posibilidades del fútbol, y desde esa premisa se neutralizaron los dos en la primera parte, también por su falta de acierto en el área rival, especialmente en el caso celeste.
Claudio Giráldez volvió a las rotaciones masivas e hizo siete cambios respecto al encuentro anterior por tercera vez en este inicio de temporada. El técnico porriñés modificó buena parte de la defensa que alineó ante el Girona -Yoel Lago, Ristic y Javi Rueda entraron en lugar de Javi Rodríguez, Carlos Domínguez y Mingueza-, sustituyó a Moriba por Beltrán en el centro del campo y dispuso una delantera totalmente nueva, con Hugo Álvarez, Bryan Zaragoza y Borja Iglesias en lugar de Aspas, Jutglá y Pablo Durán.
También Íñigo Pérez introdujo retoques importantes en su once al situar a Pathé Ciss como central, a De Frutos en la derecha y a Isi Palazón como segundo punta junto a Camello.
Como es su costumbre, el Celta intentó jugar desde atrás desde el comienzo del partido, pero la presión alta del Rayo hizo que perdiera el balón a los 15 segundos del saque de centro y Radu y sus defensas no dudaron en jugar en largo ante la acumulación de futbolistas locales cerca del área.
Los primeros minutos fueron del conjunto madrileño, que amenazó sobre todo a balón parado y con un remate lejano de Lejeune que salió rozando el poste tras tocar en Ristic. Pero los celestes esperaron su momento y lo tuvieron alrededor del minuto 10. Una combinación entre Carreira y Bryan Zaragoza por la izquierda terminó con un centro del malagueño al que llegó Javi Rueda en el segundo palo. El balón quedó a los pies de Borja Iglesias, que disparó a bocajarro en el área pequeña pero se encontró con la pierna de un Batalla providencial.
Poco después, el delantero santiagués no llegó a un centro de Carreira tras otra jugada por la banda del carrilero vigués con Bryan.
Pasado el ecuador de esa primera mitad, el juego se ralentizó y se alejó de las áreas hasta el tramo final, cuando el Celta apretó de nuevo y dispuso de una ocasión clara en las botas de Borja Iglesias. El compostelano recibió un balón en profundidad y superó a los dos centrales, pero el último control, ya frente a Batalla, le salió largo y el portero local pudo despejar a tiempo.
Tras el descanso, el Rayo salió en tromba y Radu tuvo que despejar dos remates seguidos de Álvaro García y Camello. Sin embargo, fue el Celta el que abrió el marcador en una de las suertes que menos domina: el córner. Sotelo sacó desde la derecha y el balón pegó en el muslo de Borja Iglesias, situado sobre la línea frontal del área pequeña y libre de marca, para hacer después una elipse por encima del portero y colarse casi por la escuadra. Un gol con algo de fortuna, pero gol al fin y al cabo.
El tanto permitió a los celestes controlar el partido con la posesión ante un Rayo algo desconectado, pero los primeros cambios impulsaron a los locales. Claudio retiró a Javi Rueda -con tarjeta- y a Hugo Álvarez para dar entrada a Pablo Durán y Mingueza, una nueva banda derecha por la que llegó el empate.
En el 61, Bryan Zaragoza probó los reflejos de Batalla con un disparo al primer palo y, en el 65, una pérdida absurda de los celestes en el centro del campo la aprovechó el conjunto local para igualar el marcador, tras un centro de Álvaro García que remató Jorge de Frutos sin oposición.
El tanto de los madrileños noqueó a un Celta que pudo encajar el segundo en los minutos siguientes, pero apareció Radu para salvar a su equipo con una parada ante Álvaro García y otra tras un duro disparo de Alemao.
Claudio intentó fortalecer la medular con Moriba y, en el 79, Ristic pidió el cambio, lo que obligó al técnico a sustituirlo por Starfelt y, al mismo tiempo, cambió a Bryan Zaragoza por Jutglá.
En la recta final del encuentro, los dos equipos pudieron desequilibrar el marcador, pero con más peligro de los locales. Un error de Yoel Lago lo solucionó de nuevo Radu con otra gran intervención ante De Frutos y, en el área contraria, Jutglá se encontró con el guardameta Batalla tras superar a Pathé Ciss y rematar a bocajarro. En el tiempo añadido, Borja Iglesias tapó un peligroso disparo de Alemao y Unai López rozó el palo desde fuera del área. El Celta sigue sin ganar y ayer se llevó otro sufrido punto de Vallecas.
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