Nerviosos, quietos e ingenuos
Getafe-Celta
El Celta tiene la costumbre de volver del descanso renovado y con una mentalidad muy diferente y fue fiel a ella
De menos a más, el Celta maduró sobre el campo ante un Getafe caracterizado por su oficio. Al primer tiempo asustadizo en defensa e inmóvil en ataque, le sucedió una segunda parte combinativa en última línea a la que le faltó determinación ante un bregado cuadro azulón con diez jugadores en el césped.
Inquietud y fragilidad defensiva
Desde los compases iniciales, con resbalones involuntarios y pases que se quedaban cortos, la zaga celeste no mostró la misma seguridad que en jornadas anteriores, daba una sensación de nerviosismo. El planteamiento getafense se basaba, en su mayoría, en balones a la espalda para contraatacar y en ese rol del juego, la defensa del Celta daba una sensación de debilidad notable, de incapacidad de anticipación a las mismas acciones de transición y poca solidez grupal.
Ataque estático y juego pasivo
Nunca es sencillo atacar ante un rival plantado en bloque bajo y que renuncia totalmente al balón. Sin embargo, la forma de crearle peligro no es a través de un ataque estático. Pocas diagonales entre jugadores, poco desborde y momentos del juego en que Román y Aspas, a los costados de Moriba en salida, no veían ningún estímulo de los carrileros -Galán y Jones- y pocos de la doble punta formada por Durán y Hugo González, jugador más rupturista de todo el ataque en el primer tiempo.
Segunda parte, cara nueva
El Celta tiene la costumbre de volver del descanso renovado y con una mentalidad muy diferente y fue fiel a ella. Tras un ataque sin movimiento, los celestes eran conscientes de que el premio pasaría por agitar la línea de ataque y buscar rupturas en el muro azulón. Ese fútbol móvil posibilitó que el Celta trasladase la sensación de superioridad con balón a un contexto en que el gol podía llegar. El empate a balón parado, la expulsión de Romero y los cambios desde el banquillo inclinaron el campo hacia la portería de Soria. A pesar de ello, los celestes no llegaron con mucha peligrosidad.
La pizarra para sumar
El trabajo de Alberto Suárez, encargado del balón parado, dio su primer punto con un centro de Hugo González al área pequeña que Carl Starfelt cabeceó con potencia. El sueco arrancó desde el segundo palo y apareció en el primero tras los minutos finales, trazando media circunferencia al borde del área pequeña. Desde el 22 de enero frente al Lille, no anotaba el Celta de cabeza.
Compasivos en superioridad
Los célticos contaron con un jugador más en la última media hora y no consiguieron castigar a un equipo mermado por la inferioridad numérica. El partido derivó en un dominio estéril del Celta en que las jugadas se trenzaban sin malicia ninguna. El movimiento de la línea de ataque se mantuvo, pero faltaba ese colmillo afilado para asaltar con autoridad a un rival tocado y con mucho oficio.
Hugo González marcó la línea a seguir en el segundo tiempo
Hugo González: Lideró el inmóvil ataque del primer tiempo y el móvil del segundo. Asistente en el gol del empate. 7 El mejor
Radu: Pasó inadvertido durante todo el partido. Poco pudo hacer en el gol de Satriano. 5
Lago: Primera media hora muy insegura, al igual que Starfelt y Alonso. Con el paso de los minutos, mejoró. 6
Carl Starfelt: Treinta minutos de dudas a repartir con Lago y Alonso. Al igual que ellos, fue de menos a más. El gol le distingue sobre ellos. 6
Marcos A.: Sufrió los mismos nervios iniciales que Starfelt y Lago. También compartió la mejoría gradual de sus compañeros. 5
Jones: Le faltó criterio en el carril y acompañar su profundidad con un mejor manejo de los centros y los controles, que se le fueron en varias ocasiones largos. 5
Román: Un partido complicado, por la idea defendida por su rival, que supo llevar bien. Correcto, sin brillar en exceso. 6
Ilaix Moriba: Tuvo que adaptarse al centro del campo getafense. Bien en contención, aunque sin mucho protagonismo. 6
Javi Galán: Impreciso en sus incursiones en ataque, pero no desentonó en defensa. 5
Aspas: Junto a Román y Moriba dominó el balón en la primera mitad. Bien en la segunda. 6
Durán: No tuvo mucha incidencia en liderar la presión, su mayor virtud. Sin pena ni gloria. 5
Carreira: Sus incorporaciones en ataque están siendo vitales para que el Celta cree peligro. 6
Rueda: Relevó a Jones en el carril diestro y aportó ese control que se necesitaba. 6
Driouech: Desequilibrante en la banda. Demostró su potencial y que le falta tiempo para estar a pleno rendimiento. 6
Borja Iglesias: Pasó inadvertido. Se nota que tiene que coger ritmo de nuevo. 5
Ferran Jutgla: Disputó los cinco minutos finales y no pudo aportar mucho. S.C.
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