Momentos de inspiración
El equipo vigués, inferior en posesión, se impone con aciertos puntuales y una expulsión rival
La diferencia es cuestión de detalles, de no equivocarse o acertar en el momento preciso. Así sucedió en el partido entre el Celta y el Rayo ayer en Balaídos. El equipo local no impuso su plan de juego, en líneas generales fue algo inferior a su rival, pero infinitamente mejor en las acciones decisivas, en las áreas y en las que deciden partidos, como una expulsión.
Pelea por la salida del balón
Se presumía un partido con mucha lucha por la posesión entre dos equipos que gustan de ella y así sucedió. El Rayo practicaba una presión alta en la que ‘flotaba’ a Starfelt, mientras que tapaba a Marcos Alonso y Javi Rodríguez. Funcionó en muchas ocasiones, mientras que el Celta se mostró menos eficaz porque Isi Palazón bajaba muchos metros para colaborar en la salida de balón visitante. Además, el Rayo supo combinar el juego corto y largo, especialmente en la primera media hora.
Efectividad celeste
Las sensaciones no eran buenas antes del descanso, pero sí resultó decisivo el acierto en las áreas. En ellas, el Rayo estuvo poco eficaz, con varias opciones muy claras sin remate o con remates deficientes, mientras que el equipo vigués, cuando menos balón tenía, enganchó una buena combinación protagonizada por Hugo Álvarez y culminada por Carreira. Acertar en el momento clave es decisivo.
Mingueza, de mediocentro
Ante un conjunto de mucha posesión como el Rayo, Claudio Giráldez intentó neutralizarlo con Hugo Sotelo de titular y Mingueza en una posición claramente de mediocentro hacia su banda, la derecha. En todo caso, no terminó de funcionar porque el equipo vigués no tuvo tanto el balón como le gustaría, robó poco y tuvo problemas para que llegase a la medular. Cuando lo hizo, sí que se proyectó el equipo en ataque, con Sotelo acertado.
Intentos de jugar en largo
Ante la propuesta de presión alta del rival, el Celta saltó al campo con Pablo Durán con la idea de buscar la espalda de la defensa visitante. Lo intentó en varias ocasiones en el tramo inicial de partido, pero cayó en el fuera de juego y, después, se olvidó de esta consigna al no salir los primeros intentos. También lo buscó el Rayo Vallecano y lo encontró más, especialmente la espalda de Carreira y aprovechando la menor velocidad de Marcos Alonso, pero sucedió en escasas ocasiones.
Diferencias y fin del partido
Volvió a comenzar mejor la segunda mitad del partido el Rayo, con varias llegadas claras que rozaron el empate. Hasta que el Celta enganchó un contragolpe con penalti -dudoso- a Bryan Zaragoza. Poco después, Mendy vio la roja. Ahí terminó el partido ante un Rayo que se había desmontado para atacar. Con uno menos, perdió todo orden y capacidad de presión. La cuenta se cerró en tres goles.
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