El mensaje a Costas y Carreira

El Celta emplea también a los canteranos para fijar doctrina en el mercado y mandar avisos a navegantes

Publicado: 18 jul 2021 - 03:28 — Actualizado: 18 jul 2021 - 17:35
Carlos Mouriño, presidente del Celta, siempre se muestra exigente con los canteranos.
Carlos Mouriño, presidente del Celta, siempre se muestra exigente con los canteranos.

Al Celta le gusta mandar mensajes y fijar criterios contra viento y marea. Manejarse en casos puntuales con dureza, e incluso rudeza, como un aviso a navegantes. Y, en ese empeño, no conoce de fronteras de cariño o pertenencia. Es decir, los canteranos sirven como cabeza donde escarmentar al igual que cualquier otro futbolistas. Los dos últimos casos, flagrantes, son los de David Costas y Sergio Carreira. Los jugadores jóvenes que se están formando en A Madroa, sus familias y sus representantes bien harían en echar un ojo a lo sucedido a estos dos futbolistas. Y a anteriores casuísticas como la que dio con Jonny Castro en el fútbol inglés dejando huérfano un lateral izquierdo que todavía no ha encontrado repuesto tres años después.

Carreira ha perdido el pulso con el club. En Príncipe celebran haber logrado el acuerdo sin ceder un ápice a las peticiones realizadas por la otra parte. Mano de hierro y palabras de cariño. La operación se cierra porque el futbolista ha cedido en sus pretensiones para poder jugar, una circunstancia de la que también se beneficiará el Celta en el futuro. Una gestión eficiente, más que humana. Otra cosa serán los rescoldos que deje lo vivido en un futuro. Porque acusar de desafección a alguien sin conocer los pormenores es demasiado sencillo.

Si no, que se lo pregunten a David Costas. El de Chapela ha cargado, sobre todo en los últimos meses, con el sambenito impuesto desde Príncipe de que era un pesetero por preocuparse sólo por cumplir un contrato que el propio club le firmó en su día. Y de hacerlo, además, después de haber pasado ya por tres cesiones cuando a la entidad le interesó para ir formándose y retornar al primer equipo. Cuestiones futbolísticas aparte, al central no le sirvió de nada ser canterano para evitar ser diana de las críticas y estar apartado al igual que Jorge Sáenz por no haber querido dejar el equipo. Ahora, al menos, ha logrado rescindir.

No hay duda de que la cantera del Celta tiene mucho peso en el primer equipo. Pero tampoco del nivel de exigencia máximo del club hacia sus canteranos. Jonny se fue porque se sintió maltratado comparativamente. En las categorías base, el club no deja de lamentar la mal llamada fuga de talentos, futbolistas como Iván Carril o Bryan Bugarín. No lamentó tanto la venta de Stefan Bjacetic el pasado diciembre. Mensajes.

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