Malos precedentes galos

El Celta no ha logrado ninguna victoria ante un rival francés tras quedar eliminado de manera consecutiva en cuartos de la UEFA ante Olympique de Marsella y Lens

El portero del Niza, Yehvann Diouf, entrenando ayer para la visita a Vigo.
El portero del Niza, Yehvann Diouf, entrenando ayer para la visita a Vigo.

El Celta sólo se ha enfrentado a dos equipos franceses en partidos oficiales a lo largo de su historia y el balance es negativo. Fueron cuatro partidos en dos eliminatorias de la Copa de la UEFA a finales del pasado siglo y los célticos no lograron ni un solo triunfo. Y, obviamente, quedaron eliminados. Aunque, puestos a buscar una lectura positiva, los dos duelos en Balaídos acabaron en empate y no derrota.

Los dos precedentes ante rivales galos fueron dolorosos porque impidieron, en dos campañas consecutivas, llegar a semifinales de la competición continental. En el curso 98/99, el de la histórica segunda participación en Europa, el conjunto vigués había eliminado a Arges Pitesti, Aston Villa y, nada más y nada menos, Liverpool. Pero el Olympìque de Marsella ganó en el Velodrome 2-1 y en la vuelta en Balaídos se vivió un ejercicio de impotencia -y de injusticia- para acabar con empate sin goles.

A la campaña siguiente, el Celta repitió similar escenario. Eliminó a Lausanne, Aris, Benfica -con aquel 7-0- y Juventus -con aquel 4-0- antes de toparse con el Lens. Y se repitió la historia, aunque con intercambio de escenarios: primero el empate sin goles sobre el Lagares y, después, el 2-1 en contra, esta vez en el Félix Bollaert.

Ahora, toma el testigo el Niza. Y con un sistema de competición distinto. Así que la historia no tiene por qué repetirse.

El Niza, 0 victorias en 14 partidos

Al Niza se le atraganta la Liga Europa, competición en la que únicamente ha ganado uno de sus últimos 16 encuentros, repartidos en tres temporadas: la actual, la pasada -en la que se quedó en la fase liga- y la 20/21 -cuando cayó en la fase de grupos-. En la presente, acumula dos derrotas, ante la Roma (1-2) y ante el Fenerbahce (2-1), con la particularidad de que en ambos casos sólo marcó de penalti. En la pasada, apenas sacó tres empates y sufrió cinco derrotas para quedar penúltimo entre los 36 equipos. Y en ese curso del inicio de la década, sólo logró superar al Hapoel en la segunda jornada. Por lo tanto, el rival celeste acumula 14 partidos en esta competición sin ganar, a la espera de lo que haga mañana.

Su caminar doméstico, como se deduce de sus clasificaciones para jugar en Europa -disputó la Liga Conferencia en la 22/23 y llegó a cuartos-, ha sido mucho más positivo. Y lo es. De momento, tras acabar la pasada Ligue 1 quinto, es décimo en la actual campaña y viene de un triunfo importante ante el Olympique de Lyon. Mañana, necesita ganar.

Contra el Niza Radu le paró un penalti y Ristic le ganó tres veces en seis partidos

Dos miembros de la actual plantilla celeste han disputado a lo largo de su carrera la Ligue 1 y, por lo tanto, se han enfrentado al Niza. Se trata del portero Ionut Radu, que pasó la segunda mitad de la temporada 22/23 en el Auxerre, y del defensor Mihailo Ristic, que estuvo tres campañas y media en el Montpellier.

Para ambos, el Niza no supone malos recuerdos. Radu se midió con el ahora rival celeste con la fortuna de detener un penalti a Gaetan Laborde, que dejó el equipo el pasado verano, para mantener a su equipo por delante (0-1). Aunque el delantero se vengó marcando dos minutos después, el duelo acabó en empate a un gol.

Por su parte, Ristic se enfrentó al Niza en seis ocasiones y su balance no es malo: tres victorias, un empate y dos derrotas. El serbio fue titular en cinco de esos duelos y tiene en su currículum haber ganado al conjunto que pasará mañana por Balaídos tanto de local como de visitante. Eso sí, sin marcar gol alguno.

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