La línea no canta bingo

Publicado: 22 feb 2022 - 00:15 Actualizado: 22 feb 2022 - 09:57
Fran Beltrán cuajó un muy buen partido actuando en el vértice inferior del rombo pero mezcló peor con Tapia cuando Coudet cambió a línea.
Fran Beltrán cuajó un muy buen partido actuando en el vértice inferior del rombo pero mezcló peor con Tapia cuando Coudet cambió a línea.

Sin alcanzar cotas brillantes en su juego, el Celta había hecho suficiente para superar a un Levante tocado en lo anímico por su situación límite en la tabla. Pese a ir de más a menos, los de celeste se adelantaron con su rombo habitual en el centro del campo. Cuando Coudet lo cambió para formar en línea con Tapia y Beltrán, el equipo valenciano ganó metros y encontró el empate. Todo en un desempeño mejorable a nivel colectivo.

El bingo pasa por el rombo

Eduardo Coudet ha demostrado hasta la saciedad que va con su idea hasta las últimas consecuencias. Tanto en la propuesta futbolística, como en su distribución táctica sobre el tapete con ese rombo en el centro del campo, como en los nombres que la componen. El técnico argentino apostó nuevamente por un once que todo el celtismo puede recitar de carrerilla. Si todos están disponibles, no hay atisbo de duda.

Empezar fuerte

Cuando un equipo atraviesa una situación tan delicada como la del Levante, es muy importante que lo note. Y cuanto antes mejor. Por eso, el Celta salió con el cuchillo entre los dientes. Más intenso y presionante, incluso, de lo habitual. Fueron diez minutos de asedio que terminaron sin ocasiones. Al menos en la portería del Levante, porque Dani Gómez marró una clarísima en la de Dituro.

El ciclo de la presión

Para que una presión alta sea efectiva, hacen falta que se cumplan varios factores, más allá de la propia ejecución. La primera, acumular pases en campo rival, para juntar gente cerca de la pelota de forma que, tras cada pérdida, la reacción y la posible recuperación sean casi inmediatas. La segunda, acompasar la defensa hacia adelante. Un papel en el que Fran Beltrán estuvo brillante en la primera mitad, impulsando al bloque celeste al robo lejos de la propia portería. Y la tercera, una buenas vigilancias de la última línea. Y ahí, la exhuberancia de Aidoo es un valor seguro.

Las variantes y el estreno

El paso de los minutos sin sucesos llevó a Coudet a mover el banquillo. Y optó por dar la alternativa a Orbelín Pineda. Su entrada ofreció variabilidad a la línea de tres mediapuntas, sin posiciones fijos. El mexicano empezó en la izquierda, con Cervi por dentro, que luego pasó a la derecha, donde apareció para hacer el gol. Luego, fue Tapia el que ingresó para pasar a línea en el medio. Una maniobra que no solo no dio el control esperado, sino que permitió estirarse a los visitantes.

En mala línea

El mensaje con la entrada de Tapia era claro: blindar el centro del campo y, de paso, el resultado. Pero la receta no funcionó. El peruano y Beltrán no terminan de funcionar juntos y el Levante, también empujado por la desesperación, ganó metros. El Celta, más incómodo cuanto más cerca de su portería defiende, sufrió. Y puede suceder que, cuando la pelota está mucho tiempo en tu área, ocurra lo que ocurrió.

Contenido patrocinado

stats