Jugar, errar, desaparecer

Celta 3-4 Alavés

El equipo vigués dejó escapar un 3-0 favorable y cayó ante el conjunto vasco tras errores defensivos y un cuádruple cambio visitante que volteó el marcador

Borja Iglesias disputa un balón con Denis Suárez en el partido entre Celta y Alavés, ayer en Balaídos.
Borja Iglesias disputa un balón con Denis Suárez en el partido entre Celta y Alavés, ayer en Balaídos. | J.V. Landín

El Celta perdió ante el Alavés un partido que iba para goleada y que acabó con remontada visitante. Jugando desde atrás con criterio, el equipo vigués se encontró con un 3-0, pero a partir de ese momento se gustó en exceso, encajó justo antes del descanso y se vio superado por sus propios errores y por el cuádruple cambio del equipo vasco en la reanudación.

Máxima rotación y pruebas

El esfuerzo que supuso la cita europea del jueves en Lyon llevó ayer a Claudio Giráldez a modificar casi totalmente un once en el que se contaron nueve caras nuevas y sólo dos repetidores: Radu y Javi Rodríguez. Además, el técnico porriñés probó jugadores en posiciones distintas de las habituales. Ante la escasez de mediocentros, colocó a Mingueza en la medular, como pareja de Sotelo, y apostó por Álvaro Núñez en el carril izquierdo, con Jones por la derecha. Jutglá, Borja Iglesias y Hugo Álvarez formaron el tridente ofensivo de inicio frente a un Alavés que no varió el 4-4-2 y alineó a dos excélticos: Jonny Otto, como lateral derecho, y Lucas Boyé, en punta junto a Toni Martínez.

Balones largos y centros laterales

El Alavés escogió una estrategia sencilla en el gol: balones a la espalda de la defensa y centros laterales para sus delanteros. No sacó nada en limpio hasta el tiempo añadido de la primera parte, cuando los celestes empezaron a flaquear y permitieron un centro de Ángel Pérez desde la derecha que Toni Martínez remató a la red en el área pequeña.

Dos equipos indefensos

El Celta se llegó a situar con un 3-0 en el marcador aprovechando la fragilidad defensiva de un Alavés contemplativo cada vez que perdía el balón. Una recuperación de Javi Rodríguez, con asistencia del propio central, acabó en el primer gol de Jutglá, que repitió en una jugada personal en la que recorrió medio campo sin oposición, y Hugo Álvarez hizo el segundo tras un saque de banda. Pero tampoco los celestes estaban dispuestos a defender ayer.

Cuádruple cambio visitante

Quique Sánchez Flores hizo cuatro cambios de una tacada en el descanso para dar entrada a Denis Suárez, Guridi, Abde Rebbach y Diabaté por Boyé, Pacheco, Pablo Ibáñez y Aleñá. Y entre esos profundos retoques y la actitud con la que volvió el Celta de los vestuarios, el Alavés redujo primero diferencias, empató después y acabó remontando. Los celestes cometieron graves errores en su área y, además, la presión visitante, mucho más agresiva, impidió que salieran con el balón desde atrás como en la primera parte y empezaron a coleccionar pérdidas.

A la desesperada

Los cambios no mejoraron al Celta hasta la entrada de Aspas a diez minutos final. Con el moañés en el campo y a la desesperada, el equipo vigués rozó el empate.

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