Las inquietudes de Aldrine Kibet en ataque

Celta Fortuna 2-2 Córdoba

El keniata del Celta Fortuna apareció entre líneas con libertad de movimientos, descolocó a Tasende y Juan Gutiérrez y firmó un gol que resume su actuación

Aldrine Kibet dispara desde la frontal del área.
Aldrine Kibet dispara desde la frontal del área. | J.V. Landín

Aldrine Kibet, pese a su cara de no haber roto un plato en su vida y de rezumar calma y paz, es un futbolista capaz de hacer mucho daño en todo el frente de ataque y de trastornar al rival. Siempre se le había visto como alternativa en la banda para ganar metros y verticalidad y ayer se vio a un jugador con mucho fútbol, capaz de moverse por fuera y por dentro con maestría.

Desde el primer momento se vio una actuación del keniata que iba a dejarse ver mucho por el carril central, lo que desconcertaba en exceso a Tasende y Juan Gutiérrez sobre quién era el responsable de su marca y cuál debía estar al quite. Kibet arrancaba desde dentro y, tanto con balón como sin él, aparecía constantemente en la cara de los centrales para combinar con Capdevila u Óscar Marcos y proyectar el esférico a Álvaro Marín.

Su actuación frente al Córdoba la describe muy bien la jugada de su gol. Más allá de la combinación entre fortuna y habilidad para sortear a dos futbolistas cordobeses, la pregunta que debería anteceder al gol es qué hace el africano en esa sección del campo y con esa libertad de movimiento. Su demarcación no le lleva a ocupar esa franja del campo y su rol habitual en el Celta Fortuna tampoco le conduce a esa zona. Sin embargo, mostró que con espacio y en la zona de un ‘10’ puede hacer mucho daño al rival y ser un elemento desequilibrante para su equipo. Se había visto esa evolución con Óscar Marcos en el tramo inicial y ahora es Aldrine Kibet el que se suma a los inquietos de la ofensiva céltica.

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