En Europa todavía hay clases

Jugar Liga Europa o Liga Conferencia tiene sensibles diferencias deportivas, económicas y de calendario para el Celta

Al Celta aún le vendría bien una última celebración con victoria este sábado ante el Sevilla.
Al Celta aún le vendría bien una última celebración con victoria este sábado ante el Sevilla. | Área11

La alegría es, y debe ser, ya una realidad. Porque repetir la próxima temporada en una competición europea es, a todas luces, un éxito para el Celta. En cualquier momento de su centenaria historia y en el actual, con un proyecto comedido en lo económico y con buena parte de la plantilla surgida de sus categorías base. Incluido el cuerpo técnico que lidera Claudio Giráldez. El empate en San Mamés certificó el billete continental pero no la sexta plaza, con lo que en la última jornada el conjunto vigués se jugará, ante un Sevilla ya sin objetivos, si el torneo a disputar será de nuevo la Liga Europa o se bajará un peldaño a la Liga Conferencia.

Más allá del prurito de disputar la mejor competición posible, conviene recordar que hay sensibles diferencias entre las dos opciones. En primer lugar, deportivas, ya que el nivel de los equipos participantes es mucho más alto en el segundo piso europeo que en el tercero. Lo que también es un arma de doble filo, pues sobre el papel es más sencillo llegar a instancias decisivas en la Liga Conferencia, como le está sucediendo esta campaña al Rayo Vallecano, que en su hermana mayor, donde los célticos se quedaron en cuartos pese a su buen desempeño.

El Rayo, aún ganando la Conference, ingresará dos tercios de lo logrado por el Celta este curso europeo

Con todo, el tercer torneo continental obliga también a la disputa de un play-off previo a la fase liga. Con un doble peligro: el obvio, de quedar eliminado y limitar la experiencia europea a dos encuentros ante un rival sin cartel; y el seguro, de tener que empezar a compaginar la Liga con Europa antes, ya que esa ronda previa se disputa entre las dos últimas semanas del mes de agosto. Un mes antes de cuando partió este curso la travesía continental celeste y también partiría el próximo, pues los conjuntos españoles entran directamente en la fase liga en la Liga Europa.

Y resta el cuestión más prosaica pero no menos importante: la económica. No hay color entre los ingresos que produce una y otra competición. Baste decir que el Rayo, aún habiendo llegado a la final, se quedará una cantidad en torno a dos tercios de la sumada por el Celta este mismo curso habiéndose quedado en cuartos de final. Por lo tanto, a nivel de presupuesto, lo que suceda el próximo sábado en Balaídos ante el Sevilla tendrá mucho que decir. Porque aún estando en Europa ya, todavía hay maneras de estarlo.

De sexto a séptimo, 6 millones

A nivel económico y más allá del torneo europeo a disputar, tampoco es lo mismo acabar la Liga en la sexta plaza que en la séptima, atendiendo a uno de los criterios del reparto de los ingresos televisivos. A la espera de concretar el montante total, desde el que se sacan los porcentajes, una aproximación en función de lo sucedido en la pasada campaña sitúa en torno a los seis millones y medio la diferencia a percibir entre ser sexto o séptimo. Que no es poco.

En cualquier caso, tampoco sería un dinero a percibir de golpe, sino que se prorratea durante cinco temporadas, en función de un decalaje que va desde el 35% de la campaña más reciente al 15% de la de hace un lustro. Con tales premisas, un cálculo cercano a la realidad habla de que el Celta ingresaría por este condicionante de la posición en la tabla en los últimos cursos algo más de 14 millones si es capaz de cerrar esta temporada en la sexta plaza y en torno a 12 si se queda una más abajo. Sabiendo, además, que tal minorización se mantendría en el tiempo.

Por lo tanto, con el objetivo principal conseguido, que no es otro que la permanencia, y con el secundario alcanzado con éxito, el del billete europeo, aún queda algún otro en el zurrón de cara a la última jornada. Que no será trascendental pero sí matizará el esfuerzo inversor que pueda realizar el Celta de cara a su segunda campaña seguida por Europa.

A por la sexta victoria en casa para llegar a los 23 puntos

Pese al éxito contundente de su posición final en la Liga, el Celta la cerrará en puestos de descenso en lo que a encuentros como local se refiere. Aunque puede enmendar un poco tal situación con una victoria en Balaídos este sábado ante el Sevilla. De momento, el bloque vigués ha sumado sólo 20 de sus 51 puntos sobre el Lagares, merced a 5 victorias y otros tantos empates y habiendo sufrido ocho derrotas. Por debajo sólo queda el ya descendido Oviedo, con 19 puntos y sin opción ya de sumar más.

Si el equipo vigués es capaz de ganar al Sevilla, llegaría a los 23 dígitos como local. No lo sacaría de pobre, en este apartado, ya que como mucho empataría con un Girona que, además, también disputa en casa su último partido y necesita ganarlo para no caer a Segunda División. Que es lo realmente grave. A su lado, lo del Celta en casa es una anécdota.

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