Europa adopta al Celta, hijo de Aspas

El equipo vigués encarrila la Liga Europa con un triunfo iniciado por el moañés y favorecido por una expulsión del Niza

Iago Aspas celebra su gol nada más iniciar el partido, que puso en ventaja al equipo en el marcador pero no en el juego, al que costó más domar.
Iago Aspas celebra su gol nada más iniciar el partido, que puso en ventaja al equipo en el marcador pero no en el juego, al que costó más domar. | J.V. Landín

Europa acoge al Celta. Lo cuida. Incluso, lo mima dándole alguna ventaja clave. Parece que el continente tiene ganas de ver a este proyecto celeste. De adoptarlo. De perdonar todos sus pecados. El equipo vigués, incapaz de ganar en Liga, se impuso ayer al Niza tras jugar desde el minuto 37 de la primera parte con un futbolista más. No fue un encuentro de los celestes mejor que muchos de sus empates ligueros. Pero la competición acompaña.

Y el halo de Iago Aspas. El moañés afrontaba una noche especial para él, en la que batía el récord de partidos con 534. Un compromiso al que, como siempre, respondió como la leyenda que ya es. Apenas había pasado un minuto de juego cuando el primer rechace galo a centro de un activo Bryan Zaragoza fue recogido por el capitán al borde del área. La zurda que ha maravillado al celtismo en los últimos lustros conectó con potencia perfecta con el balón, que obedeció yéndose al fondo de la portería.

Se esperaba y sucedió. El Niza apostó por el hombre a hombre para complicar la vida del conjunto local, que tras su gol quiso demostrar y demostrarse que es capaz de jugar al filo con una presión rival en campo propio. Pero le sobró pausa y le faltó la fuerza que comenzó a demostrar el contrincante. Los duelos hay que ganarlos siempre, más cuando son determinantes en un cara a cara continuo. Con el balón más en los galos que en los celestes, Starfelt dudó en si seguir a Kevin Carlos hasta el campo rival sin percatarse de que dejó un espacio a su espalda que atacó Cho con maestría táctica. Después su técnica le sirvió para protegerse de Marcos Alonso y cruzar el balón lejos de Radu.

Le costó al equipo vigués dar con la forma de controlar el juego y Clauss dispuso de una ocasión clarísima a balón parado, suerte en la que el Niza era muy superior. Lo fue consiguiendo poco a poco pero sin la precisión o el acierto suficiente como para crear peligro. Fue entonces cuando el mentado Clauss, capitán galo, loqueó. Dos cartulinas amarillas, absurda sobre todo la segunda en la mitad de campo celeste, dejaron al Celta en superioridad numérica. Ya no había opción para el juego a pares y para que el físico del rival mandase. Había que sumar ataques y más ataques. Manu Fernández y Miguel Román, titulares ayer y la pasada campaña en Primera Federación, mostraron el camino con sendos disparos antes del descanso.

Hacia la victoria

Claudio Giráldez tiró al equipo hacia arriba sacando un carrilero y metiendo a Borja Iglesias. Con Bryan Zaragoza como principal desequilibrio y metiendo al Niza en campo propio. Los balones golpeaban a los jugadores franceses, asemejándose a una pared. Javi Rueda para abrir el campo; Óscar Mingueza y Hugo Sotelo para filtrar pases. Hasta que el ex barcelonista encontró el hueco hacia un gran movimiento de Iglesias en el área. Su remate lo detuvo el portero, pero como el torneo europeo quiere al Celta, el balón rebotó en la mano del central rival Oppong y se metió en la portería. Los pecados de los saques de esquina concedidos en el descuento los perdonó el fútbol. Es de agradecer que Europa nos quiera.

Celta 2-1 Niza

Celta:

Ionut Radu; Hugo Álvarez (Borja Iglesias, min.46), Manu Fernández, Carl Starfelt, Marcos Alonso, Sergio Carreira (Óscar Mingueza, min.71); Fran Beltrán, Miguel Román; Iago Aspas, Pablo Durán (Javi Rueda, min.64), Bryan Zaragoza (Franco Cervi, min.77).

Niza:

Diouf; Oppong, Bah, Bard; Clauss, Louchet (Boga, min.81), Salis Abdul Samed, Ali Abdi (Gouveia, min.70); Cho (Mendy, min.46), Kevin Carlos (Nguene, min.81), Sanson (Vanhoutte, min.70).

Goles:

1-0, min.1: Iago Aspas; 1-1, min15: Cho; 2-1, min.74: Oppong, propia puerta.

Árbitro:

Sander Van del Eijk (Países Bajos). Sancionó con una cartulina amarilla al local Manu Fernández y a los visitantes Mendy y Bard. Expulsó por doble amonestación al visitante Clauss (min.37).

Incidencias:

Partido de la tercera jornada de la fase liga de la Liga Europa. Estadio de Balaídos, con 20.631 espectadores en las gradas.

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