El enfriamiento de Mingueza
El deseo de renovación por parte del Celta se ha ido matizando con el paso de los meses, el cambio de interlocutor y la ligera pérdida de trascendencia del jugador en el campo
El candente interés del Celta en renovar a Óscar Mingueza parece haberse ido enfriando en los últimos tiempos. Coincidiendo con el cambio de representantes del futbolista, que el Celta todavía tiene en cuarentena, y con una tendencia en la recta final de la temporada a ser menos imprescindible, si es que tal expresión tiene sentido. Lo cierto es que, habiendo mantenido siempre la querencia del entrenador, Claudio Giráldez, en las ocho jornadas finales de Liga sólo fue titular en dos y ninguna de ellas en las tres más recientes, en las que había que sellar la plaza europea. En este tramo, la regularidad de Sergio Carreira y la energía de Javi Rueda tuvieron más minutos que su visión de juego y su capacidad para el pase.
En el camino, meses de deseo celeste que se concentraron en una propuesta enviada a su agente de toda la vida, pero que estaba en proceso de ser relevado en sus funciones. Y a los nuevos responsables de la carrera del canterano culé, con los que sí ha habido conversaciones desde Príncipe, no les ha quedado tan meridiana esa determinación celeste de mantener al jugador en sus filas. Mientras los unos esperan por los gestos de los otros y a la inversa, la posibilidad se ha enfriado casi hasta congelarse.
Todo tras una temporada en la que la innegable trascendencia de Mingueza en el juego del equipo en los últimos años ha ido rebajándose. Sin que hayan trascendido motivos físicos en un futbolista al que no se le conoce una baja por lesión sin ser leve en estos tres cursos más recientes. Sí le paso en el año de su llegada a Vigo en la primera vez que salía del Barcelona, cuando se perdió once jornadas por un problema físico. Las dos circunstancias provocaron que sólo fuese el décimo sexto céltico en minutos en esa campaña 2022/2023.
Pero desde el arranque de la 23/24, su presencia se hizo casi permanente. En ese ejercicio, primero con Rafa Benítez y después con Claudio Giráldez, fue el jugador con más presencia, disputando más del 80% de los minutos (80,51). Y mantuvo esa importancia supina en la temporada 24/25, siendo el segundo en minutos con un 76,74% del tiempo sobre el césped. Con el técnico porriñés ya desde el arranque situándolo casi como su prolongación en el campo por su polivalencia y su calidad.
Menos presencia
En la presente temporada, ha vuelto a ser un jugador importante, aunque pasando a ser el sexto en minutos y siendo superado dentro de su función habitual de carrilero por Sergio Carreira. Nada que invite a pensar en pérdida de confianza del entrenador, aunque al final se constate que el catalán no ha llegado al 60% de los minutos en juego (59,43).
Una muestra fue la última jornada ante el Sevilla en Balaídos, cuando salió al campo a falta de un minuto siendo el quinto cambio. Todo apunta, por el frío reinante, que esos segundos serán sus últimos como celeste.
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