Discriminación negativa en el Celta

El Celta iguala el trato del capitán Kevin Vázquez con el de los otros dos descartes de la gira

Publicado: 01 ago 2024 - 07:15 Actualizado: 02 ago 2024 - 08:32
Con la salida de Carles Pérez, el Celta prefirió repescar para el grupo a Tadeo Allende que a Kevin Vázquez.
Con la salida de Carles Pérez, el Celta prefirió repescar para el grupo a Tadeo Allende que a Kevin Vázquez.

El fútbol no es justo. Pero sí puede ser amable. El céltico Kevin Vázquez, uno de los capitanes de la plantilla celeste, vive días duros, teniendo que entrenar en la ciudad deportiva de Mos con únicamente dos compañeros, Gonçalo Paciencia y Julen Lobete, mientras el grupo del que ha sido parte las últimas seis temporada se encuentra de concentración por tierras inglesas. El Celta ha considerado que debe tratar de la misma manera al nigranés que a los otros dos descartes declarados desde el primer encuentro de la pretemporada, sin que tenga peso en esta decisión la enorme diferencia en cuanto a implicación y sentimiento entre el lateral y los dos arietes. No hay maltrato laboral, pues el trío trabaja a diario en Mos con los suficiciente medios pero, desde luego, a nivel anímico la realidad es mucho más dura en el caso del canterano.

La pasada temporada se cerró con un mensaje desde el club, lanzado tanto por el director deportivo, Marco Garcés, como por el propio entrenador, Claudio Giráldez: no entendieron que se viviese el último partido de Liga como de despedida del segundo capitán porque tenía un año más de contrato. Pero desde el primer minuto de la pretemporada, sí quedó claro que Kevin no entra en los planes en cuanto a diseño de plantilla porque, principalmente, el técnico no le encuentra sitio en su sistema, aún respetando su esfuerzo diario en los entrenamientos y valorando su labor en la gestión del grupo, especialmente en la complicada última temporada.

Ni la reciente salida de Carles Pérez la abrió al canterano la puerta de la convocatoria para el doble desplazamiento a Francia e Inglaterra. En tal tesitura, se prefirió tirar de Tadeo Allende, quien tampoco ha participado hasta la fecha en ninguno de los partidos de pretemporada y al que se le estaba buscando un destino para salir cedido. El argentino llegó tras el verano con molestias físicas pero en las últimas semanas pareció integrarse en el grupo de descartados. Finalmente, se decidió que él sí esté en dinámica de entrenamiento grupal y se queden fuera Kevin, Paciencia y Lobete.

Las múltiples diferencias entre el caso del nigranés y de los otros dos descartes se acentúan al constatar que él es el único integrante de la plantilla del pasado curso en esta situación. Tanto Gonçalo Paciencia como Julen Lobete pasaron la campaña anterior cedidos. Incluso, el segundo de ellos ni tan siquiera ha llegado a disputar un partido con la camiseta del Celta pese a que fue fichado de la Real Sociedad hace dos veranos. Ambos eran conscientes desde el primer minuto de la pretemporada de que no tenían posibilidades de quedarse, al menos contando para disponer de minutos. Pero a falta de tres días para cumplirse un mes de trabajo, siguen en el equipo.

Paciencia busca desde su retorno a Vigo una rescisión de contrato. Al delantero portugués, de 29 años, le queda un año más de contrato y desea tener libertad para moverse en el mercado, sabiendo que tiene nombre en la Bundesliga como para poder encontrar un hueco. Mientras, se ha tomado con filosofía estas semanas en Vigo, sabedor de que el Celta también desea su salida. La cuestión es si puede haber un acuerdo económico.

El Málaga, por Lobete

Por su parte, Julen Lobete ha querido probar este verano, por fin, cómo se siente uno siendo jugador del Celta. Tras su fichaje desde la Real Sociedad en 2022, ha encadenado dos cesiones sin necesidad siquiera de pisar Vigo para entrenar. Ahora, busca salida y el Málaga, recién llegado a la Segunda División, ha puesto sus ojos en él con fuerte interés.

Todas las partes -Celta, Málaga y el jugador- quieren llegar a un acuerdo. Pero la cuestión es si será precisa tal negociación entre clubes o si es Lobete el que se desvincula del Celta antes. La otra posibilidad es una cesión, pero no convence demasiado al delantero, ya que sería la tercera consecutiva. Hay dos años de contrato más firmados y se pretende apurar las conversaciones estas horas para que haya un acuerdo lo más pronto posible. El Málaga, obviamente, maneja más opciones, pero gusta mucho Lobete. El mercado manda.

Contenido patrocinado

stats