El curso de Sergio y Miguel
El carrilero y el mediocentro son las dos mejores noticias celestes de una temporada en la recta final
Restan menos de 20 días para que termine una temporada que, suceda lo que suceda, el celtismo recordará con una sonrisa en la cara cuando se pronuncien los nombres de Sergio Carreira y Miguel Román. Ambos han protagonizado un curso de crecimiento excepcional, truncado en el caso del segundo por una lesión que, aunque inoportuna, no dejará secuela alguna en el gondomareño. Él ha sido la gran sorpresa de la temporada, mientras que su compañero Carreira pasa por ser la gran confirmación.
Sobre los dos, obviamente, tiene buenas palabras su entrenador, Claudio Giráldez. Del vigués resalta una faceta que por rutinaria hasta puede pasar desapercibida: la estabilidad. “Está haciendo una temporada completísima, de muchísimo mérito. Me cuesta compararlo con el resto de compañeros pero es, seguramente, el jugador que más estable ha estado a lo largo del curso en el rendimiento”, apunta el porriñés.
El entrenador agradece la cantidad de opciones tácticas que le permite Carreira. “Tiene mucho valor todo lo que ha aportado al equipo en roles muy distintos. Ahora, encima, defendiendo a jugadores muy complicados y dando un paso adelante en muchas situaciones. Ha evolucionado en el apartado de concentración y defensivo”, resaltó. Pero no sólo eso: “Y aportando también goles”. En resumen, “mucha continuidad en el juego en los dos carriles o por dentro”. Todo para brillar en casa después de hasta tres cesiones distintas. “Está haciendo una temporada sensacional y me alegro mucho por él porque se lo ha currado para tener esta oportunidad. Ese trabajo previo a poder llegar a saborear lo que está saboreando ahora le ha hecho estar tan continuo y dar tanto valor a cada minuto en el terreno del juego”, concluyó.
Ese camino sinuoso de Carreira en el fútbol profesional ha sido mucho más breve en el caso de Miguel Román, aunque éste pasó más tiempo en categorías no profesionales previamente. “Es un jugador que domina muchas cosas y necesitábamos que él se lo creyese. Desde que ha entrado aquí, siempre hemos visto en él un potencial que ni él mismo acababa de confiar en que lo tenía: en lo físico, en lo técnico y en lo táctico”, valora Giráldez.
El mediocentro ha pasado de ser un llegador a un organizador desde el pivote. “Es muy inteligente y muy completo y eso le hace que pueda jugar de 8 o en un 4-3-3 de interior, pudiendo cortar los pasillos, llegando al área y haciendo goles, como hizo contra el Levante, o llegando a tener ocasiones, como contra el Elche. O también poder ejercer de 6 cuando el equipo requiere tener jugadores que, a lo mejor, en vez de jugar tantas situaciones de pase corto, dominen el cambio de orientación como él hace. Y también es capaz de arrancar en conducción, capacidad que contra equipos que te juegan a pares, nos puede ayudar mucho”, expuso.
De remate, insiste en ese autoconvencimiento como clave en el gondomareño. “Ha sido capaz de adaptarse a esas dos posiciones porque ha empezado a ver que tenía todo ese potencial que muchas veces él mismo no creía: en lo físico, en lo técnico y en lo táctico”, reiteró el responsable de que Carreira y Román brillen.
"A Bryan le dejamos cimientos para poder ser mejor jugador"
El fútbol es un eterno presente que desbarata los planes más sesudos. En las previsiones del Celta, estos meses finales de la temporada deberían ser los de más trascendencia de uno de sus principales fichajes del verano: Bryan Zaragoza. Pero a estas alturas, éste lleva ya más de tres meses en la Roma, tras cambiar en el mercado de invierno el destino de su cesión. De lo pudo haber sido y no fue no vive ningún equipo. Y Claudio Giráldez lo sabe bien.
Por eso, con el paso del tiempo, el porriñés analiza lo sucedido sin acritud alguna. “Cada uno es dueño de su carrera y yo soy el máximo defensor de esa idea. Entiendo que, ahora mismo, él podrá pensar igual o distinto a lo que pensó en su momento. Tenía los motivos para ello y no tengo nada que reprocharle, todo lo contrario”, apunta el hacedor celeste.
Sí considera que ambas partes se perdieron el mejor momento de la relación mutua. “Escuchó mucho desde que llegó y fue capaz de evolucionar en muchas cosas. Estábamos en el mejor momento de él con nosotros en ese último mes antes de irse. Nos deja un buen recuerdo pero creo que podíamos haber sacado mucho más de él de lo que se mostró”, lamentó. Y añadió que “también le hemos dejado cimientos para poder ser un mejor jugador. Es una pena porque nos podría haber aportado mucho en la segunda vuelta. Pero esto es el fútbol y el mercado”.
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