En el contexto de Djené
Getafe 0 - 0 Celta
El Celta se estrelló contra la defensa del Getafe liderada por su central
Un partido para los reyes del otro fútbol, de la riqueza táctica, de las telarañas y los esfuerzos defensivos. Un encuentro entre Getafe y Celta de táctica, de duelos, de geometrías, de vídeos, de pares, de presiones. Todos esos conceptos que gustan (y trabajan) a los entrenadores, pero que ayer se tradujeron en una tarde para apagar la televisión y enviar el mando a distancia al fondo del Lagares. Todo desembocó en una inoperancia supina en las áreas.
Fer titular, algún cambio
Apostó Claudio Giráldez por Fer López como titular y encargado de construir el ataque al irse al medio, para que Jones actuase como carrilero largo. Parecía que el dibujo era de cuatro zagueros, pero no. El noruego bajaba para defender con cinco, mientras que en la banda contraria el extremo sí se mantenía abierto todo el tiempo (Swedberg) y Mingueza se metía en el centro del campo para estar en la elaboración. Matices de movimientos, misma base.
La presión alta
El Getafe salió a presionar alto para, en caso de robar, tener alguna opción de gol rápida. Así limitó la construción viguesa en toda la primera mitad. En la segunda, careció de capacidad para elevar la línea, pero en el bloque bajo volvió a ser eficaz. El resultado consistió en lo mismo: apenas generó ocasiones la formación céltica ante una retaguardia azulona efectiva. El pase interior nunca funcionó.
Djené roba, el Celta se atasca
En algunos instantes, ante la imposibilidad de sacar el balón jugado, el Celta buscó el balón largo sobre Borja Iglesias. El santiagués estuvo errático en los pocos balones que podía alcanzar en condiciones porque el central Djené ofreció un recital como zaguero. Maniató al santiagués, evitó los enlaces, despejó todo tipo de balones y, junto con sus compañeros, firmó un manual de posicionamiento para forzar fueras de juego. El celeste cayó una y otra vez.
No todos los cambios mejoraron
Generalmente, Claudio Giráldez acostumbra a mover bien el banquillo y encontrar soluciones. Lo cierto es que las modificaciones de ayer tuvieron un impacto irregular. Swedberg salió del campo cuando comenzaba a tener balones y Mingueza incrementaba la importancia su posición adelantada con el Getafe más hundido. Aunque lo que quitó más profundidad fue la salida de Jones del campo por un Rueda que, a diferencia de su compañero, no encontró la forma de encarar y buscar la espalda de su par. El equipo vigués perdió profundidad.
Escasez de tiros a puerta
Más allá de los análisis y de los dibujos, en ocasiones, los números explican mucho. Dos disparos entre palos para Celta y Getafe ayer. Solo Djené despejó seis balones y robó cuatro. En ese contexto, con esas cifras, se explica el empate sin goles. Todo el tiempo, el encuentro estuvo para brillar el central local.
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