El Celta pierde el duelo de goles ante el Barcelona
Celta 2-4 Barcelona
Anotó dos frente a los cuatro del Barça (2-4) en un partido con una primera parte espléndida que corta la buena racha celeste
Un concierto de Rammstein con sus cañones de fuego, una salida de Usain Bolt, la aceleración del Williams con el efecto suelo de los noventa, un vaso de absenta con un par de hielos para un abstemio… Busquen cualquier otra cosa que encuentren fuerte porque el Celta-Barça de ayer está en ese calibre de intensidad, hasta me atrevería escribir de fogosidad. Siempre en términos futbolísticos. Perdió el equipo vigués, sí. Podría perder de otras formas, también. Ganar con otra versión, puede ser. Lo cierto es que la diversión en Balaídos resultó notable para todos los que vieron el partido. Incluso para los entrenadores, pese a los tantos encajados.
El Barcelona salió con su plan habitual de dominar el partido, tirar la defensa alta y presionar al rival con voluntad, pero no tanto orden si falla la primera presión. Por su parte, el Celta también tenía la misión de buscar alto, aunque sufrió porque enfrente tenía a futbolistas con gran pie y, después, esperaba atrás, junto, todo lo que podía porque sabía de la calidad del rival. Todo era el orden, la cuestión, lo bello, lo divertido llegaba cada vez que fallaba un escalón y aparecía un desequilibrio. Y resultó que sucedía muchas veces porque había calidad e intención sobre el campo y la pizarra. Y, también es preciso decir, porque ambos equipos no son los mejores en tareas defensivas, especialmente un Barcelona que trabaja menos que mi gato tras comerse un par de latas de mousse.
Salió el Celta con la intención de explotar la defensa alta del equipo blaugrana con Borja Iglesias ejerciendo de pivote y roturas al espacio de Pablo Durán y Ferran Jutglá. Un plan que podía intuir cualquiera que vio dos partidos de ambos conjuntos esta campaña. Y lo cierto es que, por muchos momentos, funcionó. También funcionó tapar a Lamine Yamal con dobles y triples coberturas, pero en el lado contrario estaba Rashford para recordar que el Barcelona es más que el habilidoso y vertical extremo de pelo teñido.
En todo caso, ya faltarán líneas para contar todo lo sucedido durante la primera mitad. Con lo cual es preciso sintetizar. Hubo ocasiones por ambos lados y cinco tantos antes del descanso. El primero llegó de penalti, el más soso. Disparo de Fermín y Marcos Alonso despegó el brazo más de lo aconsejable. Penalti vía VAR, que coló Lewandowski por debajo de la mano de Radu. Era el minuto siete. En el diez sacó el rumano un mano a mano a Rashford y, en la acción siguiente Carreira culminaba un contragolpe a favor del Celta para el empate tras una pared en el centro del campo con Borja Iglesias, aprovechando el mal balance visitante.
Un verdadero bajón general y céltico, en particular. El concierto de Rammstein pasó a uno de Ismael Serrano con la guitarra en los pies de Frenkie de Jong
Con los minutos, el Barça se hizo con el balón para elaborar posesiones más largas, pero con un Celta que seguía con su plan de contra. A la media hora hubo una triple ocasión visitante desbaratada al límite por Ilaix, el palo y Radu. El tanto llegó un poco después. Insistía la formación blaugrana tanto por el costado de Yamal. El Celta enviaba a tantos jugadores a pararlo, que el recital llegó por el otro lado. Rashford, con la ayuda de Balde, superaba una y otra vez a Mingueza y, en la acción que no hizo el regate, envió un centro al área para Lewandowski. Centro preciso para un futbolista que perdona poco: gol. Tardó tres minutos en responder el Celta, en otro desmarque a la espalda de Balde. Llegó Jutglá y puso el balón atrás a Borja Iglesias, que llegó solo a la frontal. Los cuatro zagueros del Barça taparon un área sin nadie.
Cuatro tantos, dos igualadas, un buen puñado de ocasiones y la primera mitad todavía no había terminado. En este caso para desgracia céltica. El ya mencionado Rashford vivía unos minutos en los que ejercía de estrella de rock, de rey de la sábana, del presidente Laporta en una fiesta (si no saben de lo que hablo, busquen el vídeo). Así, dribló a Mingueza, en la línea de fondo puso el pase atrás e Ilaix, con la punta del pie, sacó el remate a Olmo, pero el balón cayó a Yamal. Gol, en el minuto 48. Pasaron unas cuantas cosas más en la primera mitad, pero se necesitaría un tratado, no una crónica.
Ambos equipos no son los mejores en tareas defensivas, especialmente un Barcelona que trabaja menos que mi gato tras comerse un par de latas de mousse"
Con el marcador a favor del Barça, la reanudación ya resultó otra cosa. Un verdadero bajón general y céltico, en particular. El concierto de Rammstein pasó a uno de Ismael Serrano con la guitarra en los pies de Frenkie de Jong. Comenzó con un ataque de casi cinco minutos del conjunto blaugrana. El Celta ya carecía de la energía para la presión y el tránsito del primer acto. Además, Mingueza -superado atrás- se quedó en el banquillo por Javi Rodríguez. Y, claro, se tapó mejor la banda, pero la salida ya era otra cosa. Tampoco es cuestión de matar al director. Simplemente, no quería pegarse un tiro en el pie.
En todo caso, la diferencia mínima dejaba el partido a un golpe de genialidad, de guitarra o de batería. Quizás de Iago Aspas, el dios celeste. Para ello saltó al campo en el 71. Había que intentarlo. No obstante, lo normal es que el hecho extraordinario llegue para el que tiene esférico y ese era el equipo blaugrana. Sucedió en un saque de esquina en el que apareció Lewandowski. Remató desequilibrado, con la coronilla, pero envió el esférico al palo largo para pegar por la parte interior y colarse. Imparable y final. El Celta jugó a marcar un tanto al rival, como casi siempre, sólo que era el Barcelona y, en esta ocasión, ganó el gigante.
Celta 2 - Barcelona 4
Celta:
Radu; Manu Fernández (Román, min.78), Starfelt, Marcos Alonso; Carreira, Hugo Sotelo (El-Abdellaoui, min.78), Ilaix Moriba, Mingueza (Javi Rodríguez, descanso), Pablo Durán, Borja Iglesias (Aspas, min.70) y Ferran Jutglá (Zaragoza, min.58).
Barcelona:
Szczesny; Eric García, Cubarsí, Araujo, Balde (Gerard Martín, min.86); Olmo (Christensen, min.86), Frenkie de Jong, Fermín, Lamine Yamal (Bernal, min.97), Rashford (Ferran, min.88) y Lewandowski.
Goles:
0 - 1, min.10: Lewandowski, de penalti; 1 - 1, min.11: Carreira; 1 - 2, min.37: Lewandowski; 2 - 2, min.43: Iglesias; 2 - 3, min.45+4: Lamine; 2 - 4, min.73: Lewandowski.
Árbitro:
Alberola Rojas. Expulsó a De Jong (min.94) por segunda amarilla. Amonestó a Román (min.89) por parte del Celta. Y a Cubarsí (min.42), Rashford (min.87) y Lewandowski (min.88) en el Barça.
Incidencias:
Balaídos, 21.887 espectadores.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último