El Celta en Vallecas: ni ataque ni defensa

Rayo 3-0 Celta

El equipo de Giráldez apenas inquietó en ataque, falló en su bloque bajo y ni el triple cambio tras el 2-0 evitó otra tarde amarga en un campo que se le sigue resistiendo

Javi Galán controla un balón ante De Frutos, autor de un doblete.
Javi Galán controla un balón ante De Frutos, autor de un doblete. | Europa Press

El Celta volvió a sufrir en Vallecas en un partido en el que tuvo poco el balón hasta que encajó el primer gol, apenas generó peligro en ataque y falló incluso en el bloque bajo que ha dominado en la mayoría de los partidos de esta temporada. El Rayo le tiene tomada la medida.

Mínimos retoques

El aplazamiento del partido de la Copa del Rey contra el Salamanca UDS, previsto para el pasado miércoles, dio casi una semana entera de descanso a la plantilla celeste y Claudio Giráldez retocó mínimamente el once que alineó el domingo anterior ante el Betis. El técnico porriñés introdujo sólo dos cambios en el equipo inicial, con Sebastián Cáceres por Marcos Alonso como central zurdo y Jutglá en punta en lugar de Pablo Durán. Además, Hugo Álvarez y Hugo González intercambiaron sus posiciones, y el canterano jugó los primeros minutos por la derecha, mientras que el valenciano lo hizo por la izquierda.

Posesión local

El Rayo se hizo con el balón desde el comienzo del encuentro, con un centro del campo apoyado por el juego de Sergio Camello entre líneas, y al Celta le tocó contragolpear, aunque en la primera parte los planes de unos y otros dieron para tres ocasiones de los locales, incluido el gol, y dos de los celestes, la más clara un centro de Rueda -tras un gran pase Jutglá- al que no llegó Hugo Álvarez. En el 36, un despiste defensivo del Celta permitió la asistencia de Camello a De Frutos para que definiera de primeras ante Radu.

Intercambio de bandas

Sobre la media hora de juego, Claudio volvió a cambiar las posiciones de Hugo Álvarez y Hugo González, y el Celta mejoró en ataque, pero la decisión no se pudo asentar por la lesión del atacante valenciano justo antes del descanso. Con la entrada de Pablo Durán, el conjunto vigués pasó a jugar prácticamente con dos puntas.

Indecisión

Al Celta le faltó contundencia en las dos áreas y pagó especialmente la indecisión en la propia. Cuando buscaba el empate en el comienzo de la segunda parte, la defensa celeste permitió un control múltiple de Ratiu en la frontal del área y también el pase que dejó solo a De Frutos para marcar el segundo tanto rayista. Después, en el 74, Unai López avanzó metros sin oposición, se preparó la pelota con tranquilidad y envió un disparo pegado al palo que supuso el tercero de los locales.

Triple cambio sin efecto

Después del 2-0, Claudio intervino con un triple cambio por el que entraron Iago Aspas, Carreira y Williot Swedberg en lugar de Jutglá, Cáceres y Galán, pero el juego celeste no sólo no mejoró, sino que se rompió el intento celeste de hacer daño por la banda derecha con Rueda. Vallecas sigue siendo un campo maldito para el Celta.

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