El Celta recae en malos hábitos

Rayo 3-0 Celta

El Celta volvió a mostrar fragilidad defensiva y sigue con la pólvora mojada de visitante

Sergio Camello, jugador del Rayo Vallecano, en la asistencia del primer gol, pasándole el balón por debajo de las piernas a Sebastian Cáceres.
Sergio Camello, jugador del Rayo Vallecano, en la asistencia del primer gol, pasándole el balón por debajo de las piernas a Sebastian Cáceres. | Europa Press

Hay conductas negativas y malos hábitos que, por mucho que te esfuerces en corregirlos, pueden volver a aparecer con los años, en mayor o menor medida. Si había una cosa que destacar en el Celta esta temporada era la fortaleza defensiva y el gran nivel del equipo en este apartado, algo que históricamente siempre ha sido la némesis del conjunto celeste. De hecho, sobre todo desde el año pasado, los vigueses se habían hecho mucho más poderosos en este ámbito fuera de casa, mostrándose muy rocosos y difícilmente franqueables. Sin embargo, ayer, en Vallecas, volvimos a ver a ese Celta débil en los duelos, frágil atrás y falto de intensidad en jugadas clave, tanto en los goles recibidos como en ocasiones que no acabaron en gol por centímetros.

Para encontrar el último partido en el que el Celta encajó tres goles como visitante hay que remontarse a la eliminatoria europea ante el Friburgo (3-0), el pasado 9 de abril. En Liga habría que irse más atrás: al encuentro de Anoeta frente a la Real Sociedad, el 25 de enero (3-1). En casa, la última vez que el Celta recibió tres tantos fue el 13 de mayo, en la dolorosa remontada que sufrió ante el Levante (2-3). La derrota de ayer, además de ser la más dura del presente curso, alarga todavía más la maldición celeste en Vallecas, donde no gana en Primera División desde abril de 1996.

En todo caso, a pesar de las veces que Ionut Radu recogió ayer el balón de su portería, los datos de esta temporada no eran malos. Y es que el Celta llevaba sin perder un partido en la competición doméstica desde el 30 de agosto, cuando el Athletic Club venció por 0-2 en Balaídos. De hecho, hasta ayer, lejos del feudo vigués todavía no había sufrido ninguna derrota en Liga, con tres porterías a cero y solo un gol recibido frente al Getafe. Por eso, sorprende todavía más la versión ofrecida por el conjunto de Claudio Giráldez ante el Rayo. La peor a nivel defensivo de toda la temporada y también en Europa, con cuatro goles encajados en tres partidos.

Una pegada inexistente

Otra de las noticias negativas que se prolongó ayer fue la falta de gol del equipo, especialmente lejos de Balaídos, donde solo ha marcado un tanto. Carl Starfelt, a balón parado en el empate (1-1) en el Coliseum Alfonso Pérez, es el único goleador visitante del Celta en Liga esta temporada. Ferran Jutglà, Hugo Álvarez o Javi Rueda lo intentaron de todas las maneras, pero ni siquiera cuando los celestes estuvieron por detrás en el marcador lograron generar fútbol para llegar con mayor claridad a la portería rayista.

Contenido patrocinado

stats