El Celta gana más pero ya no hace remontadas

El efecto del primer gol está siendo definitivo en Liga para el equipo vigués, acostumbrado a realizar remontadas bajo las órdenes de Claudio Giráldez

Sotelo, con el balón, en el duelo ante la Real Sociedad.
Sotelo, con el balón, en el duelo ante la Real Sociedad. | Atlántico

El Celta nunca gana si empieza perdiendo el partido. Y nunca pierde si empieza ganando. El efecto del primer gol está siendo definitivo en Liga para el equipo vigués, acostumbrado a realizar remontadas bajo las órdenes de Claudio Giráldez pero que en este curso sólo ha sido capaz de pasar de la nada al todo en una ocasión y no en la competición doméstica: fue en la visita del PAOK en la segunda jornada de la fase liga de la Liga Europa, cuando el conjunto heleno se adelantó en el marcador y acabó cayendo por un claro 3-1.

En Liga, las fortalezas del equipo vigués, que mejora la pasada campaña en resultados, ya no tienen que ver con su capacidad de darle la vuelta a los encuentros, sino en la de domarlos desde el resultado. De ahí que la ausencia de remontadas no tenga, únicamente, una versión negativa. Porque mantener la portería a cero es un gran valor que el actual bloque celeste ha añadido a sus virtudes y que cortocircuitea cualquier posibilidad de remontada.

Las cinco derrotas ligueras del Celta, un número excepcionalmente bajo tras 21 jornadas, llegaron tras empezar por debajo en el marcador. Sucedió con el Getafe (0-2), con el Elche (2-1), con el Barcelona (2-4), con el Espanyol (0-1) y con la Real Sociedad (3-1). La cuestión es que en tres de ellos -Elche, Barcelona y Real Sociedad- el equipo vigués sí que consiguió igualar la contienda tras empezar perdiendo -con los culés, hasta en dos ocasiones- pero acabó encajando de nuevo, quedándose el intento de remontada a medias. El más doloroso de esos intentos que se quedaron a medias fue el del pasado domingo en Anoeta, ya que el rival estaba con un futbolista menos sobre el campo y, aún así, del 1-1 se pasó al 3-1.

Es obvio que exigir la perfección es absurdo. Y es cierto que en el triunfo en Pamplona ante Osasuna sí hubo una remontada dentro del propio partido, dos, realmente: de 0-1 a 2-1 y de ese 2-1 al 2-3 final.

Once remontadas ligueras: de Sevilla a Getafe

Las remontadas llegaron a ser un símbolo del Celta de Claudio Giráldez. Sobre todo, porque en esos diez primeros partidos para salvar la categoría de hace dos campañas, hubo nada menos que cuatro (Sevilla-Celta 1-2, Celta-Las Palmas 4-1, Celta-Villarreal 3-2 y Celta-Athletic 2-1). Y la pasada temporada continuó la tendencia con otras siete ocasiones en las que los partidos comenzaron torcidos y acabaron derechos. Las dos primeras, en las dos primeras jornadas (Celta-Alavés 2-1 y Celta-Valencia 3-1). A partir de ahí, una en Copa (Racing-Celta 2-3) y otras tres en Liga (Celta-Betis 3-2, Celta-Leganés 2-1 y Mallorca-Celta 1-2). Todo culminado en la clasificación europea en Getafe: de 1-0 a 1-2.

Contenido patrocinado

stats