El Celta se cree inmune a todo

Superó al Lille tras más de una hora con un futbolista menos y aseguró su supervivencia en la siguiente fase

Iago Aspas festeja con Williot Swedberg y Óscar Mingueza su gol, logrado poco después del primer medio minuto de partido tras un error del Lille.
Iago Aspas festeja con Williot Swedberg y Óscar Mingueza su gol, logrado poco después del primer medio minuto de partido tras un error del Lille. | Jorge Santomé

Un Celta espléndido en el esfuerzo y en la fe certificó ayer, con una meritoria victoria ante el Lille, que superará la fase liga de la Liga Europa. Dos goles suecos -Swedberg y Starfelt- superaron al posterior de Giroud y dieron los tres puntos a los célticos tras jugar más de una hora con un futbolista menos. Este equipo cree tanto que, ahora mismo, parece inmune a todo. 

Lo frustrante de los entrenadores es que no lo pueden prever todo. Su trabajo es imaginar lo que creen que hará el rival y plantear el juego de tal manera que su equipo pueda contrarrestar las virtudes contrarias y maximizar sus defectos. Una ilusión: jugar el partido antes del partido. Pero fuera del cauce principal, el fútbol filtra agua por todas partes. Múltiples afluentes que amenazan con convertir en papel mojado todo, o casi todo, de lo preparado. Nadie había previsto que apenas medio minuto después del arranque del duelo, Alexsandro regalase el balón en la salida desde atrás a Borja Iglesias para que Iago Aspas le diese el gol en bandeja a Williot Swedberg. Y tampoco nadie había previsto que, poco antes de la media hora, Hugo Sotelo se excediese en la presión alta cuando su equipo todavía gobernaba el encuentro golpeando el tobillo de Mandi para ver una cartulina roja.

El Celta tenía claro que debía ir a buscar la victoria que le diese la clasificación. Y Claudio Giráldez aposentó a su equipo en campo rival, presionando cerca de la portería rival. El tanto regalado aumentó la confianza en tal determinación táctica y el equipo vigués pasó los primeros minutos acechando al guardameta turco del Lille, Özer. Y pudo aumentar la renta en una contra pero un ajustado fuera de juego de Javi Rueda lo impidió. Porque para el conjunto galo, que ya llegó con problemas de bajas a Vigo, el gol encajado no fue el único mal del arranque, ya que a los cinco minutos perdió por lesión a uno de sus mediocentros titulares, Bentaleb, con un hombro a la virulé tras una caída.

Para los franceses fue agua de mayo, y no de enero, la expulsión de Hugo Sotelo. Porque el Celta se tenía que recomponer con un solo mediocentro en el campo, retrasando y centrando a Swedberg y Aspas para arropar a Miguel Román. Y el centro de gravedad pasó a la otra mitad del campo, con los célticos centrados en defender. El acoso fue ‘in crescendo’ hasta convertirse en agobio, haciendo necesario retocar el equipo en un descanso al que costó llegar sin ser dañado. Porque Broholm se iba casi siempre por la banda derecha gala y los centros, de tanto repetirse, cada vez asustaban más.

La solución de emergencia -o no tanto- de Giráldez para el centro del campo fue mover a Óscar Mingueza al centro. Y recurrir a Sergio Carreira para tapar la sangría por la banda izquierda y al sacrificio de Pablo Durán para trabajar por dos en la primera línea de defensa. La intención era no estar encerrado, pero el Lille se lanzó hacia arriba buscando equilibrar su ataque con la entrada de Fernández-Pardo por la izquierda. Y volvió a encerrar al bloque celeste en su campo. A la espera, parecía, de algún acierto en el remate francés.

Pero, una vez más, no sucedió lo esperado. Pablo Durán peleó un balón en la línea de fondo de la mitad francesa, en la primera y única vez que la rondaban los célticos. Forzó un saque de esquina y Miguel Román y Carl Starfelt lo ejecutaron a la perfección.

El marcador daba sentido a todo el muy buen trabajo, una vez más, en defensa. Aunque llegase el gol del Lille que dio emoción al descuento. No era momento de flaquear y el Celta no lo hizo. Con diez más de una hora larga, el equipo vigués selló seguir vivo en Europa.

Celta 2-1 Lille

Celta:

Ionut Radu; Javi Rueda (Mihailo Ristic, min.91), Javi Rodríguez, Carl Starfelt, Marcos Alonso, Óscar Mingueza (Hugo Álvarez, min.88); Miguel Román, Hugo Sotelo; Iago Aspas (Sergio Carreira, min.46), Borja Iglesias (Pablo Durán, min.46), Williot Swedberg (Jones El-Abdellaoui, min.70).

Lille:

Berke Özer; Meunier (Santos, min.46), Ngoy, Alexsandro (Fernández-Pardo, min.46), Perraud; Broholm (Verdonk, min.87), Mukau, Bentoleb (Mandi, min.10), Félix Correia (Diaoune, min.74); Haraldsson, Giroud.

Árbitro:

Harm Osmers (ALE). Amarillas a los locales Marcos Alonso, Óscar Mingueza, Williot Swedberg y Ionut Radu; y a los visitantes Ngoy y Mandi. Expulsó al céltico Hugo Sotelo con roja directa (min.26).

Incidencias:

Partidos disputado en el estadio municipal de Balaídos, con 20.015 espectadores en las gradas.

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