Atrás, demasiado atrás
Celta 1 - Real Madrid 2
El Celta cedió el balón ante un Madrid presionante y con posesión, pero carente de desborde
El Celta mostró ayer su versión más defensiva, bien por necesidad o por convencimiento. Pese a no estar cómodo, el bloque bajo resultó eficaz en la contención y el plan del contragolpe salió muchas menos veces de las necesarias, pero sirvió para acariciar al victoria. En un duelo de empate, la derrota llegó en el descuento ante un Madrid excelente en el trabajo y deficiente en la creación.
Cuestión de fortalezas
En la partida de ajedrez de los planteamientos tácticos, el Celta, por necesidad o virtud, vistió el traje de contragolpe y equipo peligroso al espacio porque, en gran medida, apenas pudo robar alto a un Real Madrid que se mostró solvente y con físico para aprovechar el espacio y hacer la presión contundente tras pérdida. No obstante, ante la falta de juego interior, apenas inquietaba al equipo vigués replegado. Sólo sufrió en las pocas ocasiones que Vinicius encontró la espalda de Javi Rodríguez. Fueron contadas.
El equipo vigués corre
El plan salió al Celta cuando pudo desplegarse y correr. En una contra en la que Swedberg encontró la espalda de Arnold llegó el empate. Estaba claro el plan de explotar estos huecos con el sueco y Jutglá y Borja Iglesias como pivote sobre el que girarse. Eso sí, estuvo tapado en muchos momentos. Cuando tocó o se escaparon los extremos, hubo peligro para el conjunto visitante en la versión de ataque más vertical de la formación viguesa.
Tchouameni impone el físico
Curioso que en el Real Madrid actual el principal centrocampista sea un jugador de mucho más físico que fútbol. Lo es Tchouameni, que con el despliegue, recuperó infinitos balones y cortó mucha de la circulación celeste hasta el punto de que Ilaix y Miguel Román tuvieron menos presencia que en otras tardes al verse superados por el físico visitante, especialmente del francés.
Refresco en ataque
La segunda mitad parecía un monólogo blanco en el balón ante un Celta defensivo y ya sin aire para correr. Claudio Giráldez cambió el frente ofensivo para encontrar un segundo aire con Fer en la creación Jones al espacio, pero el juego lo cambió Aspas, pese a tener menos de diez minutos. La calidad se impone.
En el descuento, la fortuna
Un balón suelto, un mal despeje y disparo de Valverde con rechace. El Celta venía de ganar un partido con un disparo a puerta y dos goles en Girona y ayer perdió con un rebote desafortunado. La fortuna se busca, no siempre llega.
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