Una batalla tras otra sin huestes del Celta Fortuna

El Celta Fortuna suma cuatro partidos sin ganar y ayer volvió a perder ante el Burgos, que remontó con un gol en el 85

Álvaro Marín intenta el disparo delante de la defensa blanquinegra, ayer durante el partido ante el Burgos en El Plantío.
Álvaro Marín intenta el disparo delante de la defensa blanquinegra, ayer durante el partido ante el Burgos en El Plantío. | Ricardo Ordóñez

La guerra de trincheras en el fútbol es muy complicada, y más en el contexto de Segunda División, donde a poco que te despistes te hundes en el pozo. El Celta Fortuna está viviendo un momento de mínimos. Una guerra en la que, con cada derrota, pierde más huestes para la siguiente batalla. Y así muchas veces es imposible competir. Pero qué más se le puede pedir al equipo de Fredi Álvarez, experto en la guerra de trincheras y en dar la cara pase lo que pase. Así fue ayer en El Plantío, donde cayó 2-1 ante el Burgos a pocos minutos del final. Forés consumó la remontada después de un asedio a base de centros y juego directo, como si de un bombardeo se tratase, hasta que llegó el premio y los celestes no pudieron aguantar más.

El partido comenzó muy bien para el Celta, encontrándose cómodo con el balón y haciendo correr al Burgos con buenos pases entre líneas. De hecho, cuando todavía había gente entrando en el estadio, Aldrine Kibet se inventó una diablura de las suyas para dejar a Álvaro Marín en disposición de ampliar su cuenta goleadora. El delantero navarro, con un toque sutil con la zurda, adelantó al cuadro olívico en el minuto 12 y dedicó el tanto al 9 de la semana, el fallecido Jesús de Miguel, enseñando la camiseta con la que previamente habían salido al campo a modo de homenaje. El atacante suma 8 goles y está a solamente dos de su registro total de la pasada temporada.

Con el marcador en contra, los locales comenzaron a remar para darle la vuelta. Los blanquinegros lo intentaron de todas las maneras, pero el Fortuna estaba bien plantado, con Ndiaye y Ribes despejando todo lo que pasaba cerca del área. Los disparos se encontraban una y otra vez con los defensores celestes y Coke Carrillo apenas tuvo que intervenir. La tropa de Fredi intentó desquitarse con algún contragolpe a través de Ángel Arcos o de Kibet, pero en los metros finales no estuvieron del todo precisos y, en muchas ocasiones, el equipo no acompañaba a los atacantes. La parte buena era que el Burgos no está acostumbrado a dominar con balón y se sentía ciertamente incómodo por momentos en la elaboración. Muy pesado y con pocas ideas creativas para hacer daño y empatar. Aunque, al filo del descanso, llegaron sus oportunidades más peligrosas.

El Fortuna salvó los muebles evitando una triple ocasión en la misma jugada gracias a dos prodigiosas acciones defensivas de Ribes. Primero evitó con el cuerpo un disparo de Forés que iba camino de gol y luego se lanzó raudo y veloz al suelo para impedir que el rechace acabara en el fondo de la red. No obstante, tras pasar por vestuarios, el asedio sobre la portería del guardameta de Poio iba a ser constante y las ocasiones de gol, cada vez más claras. El Burgos fue ganando metros y embotellando poco a poco a los visitantes. Mollejo avisó con un cabezazo tras una falta lateral que obligó a Coke a intervenir, mientras Saúl del Cerro y Unai Vencedor también dispusieron de sus oportunidades. El Fortuna resistía, con sus defensores multiplicándose para despejar balones, pero la insistencia local terminó encontrando recompensa. En el minuto 67, Villabres puso un centro milimétrico para Alberto Dadie, que dejó el balón franco a Curro Sánchez para empujar el balón a la red y devolver las tablas al marcador.

El tanto dio todavía más impulso a los locales, mientras el Celta intentaba sacudirse el dominio y recuperar algo de protagonismo con el balón. Fredi movió el banquillo y sumó un defensor fresco con el juvenil Noah Rodríguez, que debutó con el filial celeste, pero el equipo ya tenía demasiados frentes abiertos. A cuatro minutos del final, otro balón directo terminó por derribar la resistencia visitante. Esta vez fue a través de un saque de banda que encontró a Álex Forés sin oposición, al no existir fuera de juego. El delantero controló con el pecho y definió a la perfección para completar la remontada y enterrar el hacha celeste en una nueva batalla perdida.

La guerra de trincheras sigue pasando factura y cada vez nuevos soldados se van quedando por el camino. Fredi Álvarez tendrá que volver a recomponer sus filas para la próxima jornada ante el Albacete, en la que no estarán Capde, Joel López y Ribes por acumulación de tarjetas. Tres nuevas bajas que se suman a las ausencias que ya arrastra el técnico celeste y que convierten cada semana en una nueva guerra de guerrillas para un equipo al que cada vez le cuesta más reunir efectivos para competir en una Segunda División cruel, feroz y que no espera por nadie.

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