Balón parado y anarquía
La fragilidad a balón parado y unos minutos de descontrol, que coincidieron con la salida de Renato Tapia del campo, propiciaron la tercera derrota consecutiva del Celta ante un Valladolid que adolecía de gol y marcó cuatro. Pacheta eligió mejor los cambios que Coudet.
Con precauciones
Tanto el Celta como el Valladolid entraron en el partido con las máximas precauciones. Eduardo Coudet introdujo dos cambios defensivos en el once respecto al que alineó ante la Real Sociedad. En el centro de la zaga, Mingueza sustituyó a Unai Núñez, mientras que en el centro del campo, Tapia entró por Gabri Veiga para dar mayor consistencia, con Fran Beltrán por delante. En el conjunto local, Pacheta optó por el sistema 5-3-2, con Lucas Rosa y Olaza como carrilleros, y Weissman y Sergi Guardiola en punta.
Guerra de desgaste
La intensidad desplegada por ambos equipos en medio de la tromba de agua que cayó ayer en Valladolid impidió que alguno de los dos se hiciera con el control de la pelota en la primera mitad, en la que apenas se registraron ocasiones de peligro ni acercamientos a las áreas.
De nuevo el balón parado
Una falta de Javi Galán cerca del área celeste propició el primer gol del encuentro. El Valladolid sacó en corto para Roque Mesa, que desde la frontal disparó a puerta sin demasiado peligro, pero el balón tocó en Hugo Mallo y despistó a Marchesín. En el 62, Joaquín hizo el segundo de los pucelanos con un cabezazo a la salida de un córner. El Celta sigue siendo muy frágil a balón parado.
Al contraataque
El Celta reaccionó bien al primer gol. Primero avisó con un remate de Franco Cervi desde la frontal que detuvo Masip y a continuación empató en una contra llevada por el propio Cervi y continuada por Larsen, que tumbó a Feddal con un quiebro y cedió a Óscar Rodríguez, que sólo tuvo que empujar la pelota a puerta vacía.
Cambios ofensivos
Tras encajar el Celta el segundo gol, Coudet decidió un doble cambio ofensivo. Gabri Veiga y Carles Pérez sustituyeron a Tapia y Cervi, respectivamente, y el equipo vigués intentó ir a por el empate. En el Valladolid, Pacheta introdujo a Sergio León, que acabó siendo determinante al marcar dos goles, además de fallar un penalti.
Desbarajuste total
La salida de Renato Tapia del campo dejó al Celta totalmente indefenso y en manos de un Valladolid que jugó a placer durante varios minutos y sentenció el encuentro. Sólo cuando ya todo estaba perdido, con el 4-1 en el marcador, el equipo vigués recuperó el balón, pero sin hacer daño. Hasta Aspas falló dos veces un penalti.
Tapia apagó todos los fuegos y cuando se fue, el Celta se cayó
Marchesín: Aunque encajó cuatro goles, no se puede decir que hiciera un mal partido y, además, paró un penalti. 5
Hugo Mallo: El capitán del Celta sigue evolucionando positivamente, pero está lejos de su mejor versión. 5
Joseph Aidoo: Empezó muy seguro, como de costumbre, pero falló también en los momentos locos de la segunda parte. 4
Mingueza: Buena salida de balón y muy concentrado en la marca, aprovechó la oportunidad que le dio Coudet en detrimento de Unai. 5
Javi Galán: Volvió a sufrir en defensa, esta vez con Lucas Rosa y Kike Pérez, y no aportó mucho en ataque. Hizo la falta del primer gol local. 4
Tapia: Cumplió a la perfección con su papel, cortando la creación del Valladolid en el centro del campo y apagando todos los fuegos. Cuando salió del campo, el Celta se cayó. 6 El mejor
Óscar: Marcó un gol empujando el balón a puerta vacía, pero sigue sin demostrar el porqué de la confianza del técnico en su juego. 3
Beltrán: Ni en el puesto de enganche ni como pivote tras salir Tapia consiguió brillar el de Seseña, que parece no pasar por su mejor momento. 3
Cervi: Muy luchador en defensa, lo intentó todo en ataque. El gol celeste llegó en un contragolpe conducido por el argentino por la banda. 5
Iago Aspas: Sólo algunos destellos de calidad dejó ayer el moañés en un partido en el que, además, falló dos veces el mismo penalti. 5
Larsen: De nuevo, el mejor de los atacantes del Celta. Jugó de espaldas y combinó con acierto. El gol celeste se debe al noruego casi en su totalidad y además forzó un penalti. 6
Carles Pérez: Demasiado ansioso, quiso hacer la guerra por su cuenta y remató a puerta cada balón que le llegó, a veces sin ser la mejor opción. 4
Gabri Veiga: Empezó con un disparo prometedor, pero después se fue diluyendo y no fue el revulsivo que esperaba su entrenador. 4
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