Astronautas sin espacio en Balaídos
El Celta sufrió para encontrar soluciones ante el bloque bajo que le propuso el Mallorca
Tanto Luís Campos como Carlos Carvalhal aspiran a construir un Celta vertical, profundo, que lleve peligro cuando transita. El problema ayer es que el granítico bloque bajo del Mallorca dejó sin espacio a los astronautas de celeste. Un ecosistema difícil para Gabri Veiga, Seferovic o Miguel Rodríguez, que debutó como titular. La entrada de Paciencia, más ducho en estas situaciones, mejoró al equipo en el segundo acto. Pero esta vez no llegó el gol.
Salida de tres
Carlos Carvalhal probó una novedad táctica en el inicio del juego. La famosa salida lavolpiana -de tres centrales- apareció en escena al juntar a Hugo Mallo con Aidoo y Núñez y dar vuelo a Galán por la izquierda. De esta forma, De la Torre venía a pasillos interiores para intentar hacer superioridad numérica contra Galarreta y Morlanes. El Mallorca contrarrestaba con las ayudas de Kang In Lee y Amath. Como consecuencia, había un atasco dentro que se aliviaba cuando el lateral pacense, muy activo, aparecía.
Precipitación tras el gol
Cuando hay un primer toque en un balón parado, las marcas de aflojan. Es lo que sucedió en el gol visitante, pero a lo grande. Porque tras un córner, la pelota volvió a Galarreta y tras su centro se produjo un error en cadena que Amath remachó a la red. Era el minuto 21, pero parecía el 81. El Celta asumió muchos riesgos, con demasiada prisa por llegar a la portería contraria. Lo que pasó en Sevilla, en Sevilla se quedó. Una precipitación innecesaria.
El coreano indetectable
Gran parte de los problemas del Celta en el primer acto tuvieron a Kang In Lee como causante. El coreano demostró su calidad para el quiebro, para la asistencia y hasta se animó con el disparo. Pero, sobre todo, dejó ver una sensacional capacidad para entender el juego. Ya fuera juntándose con los centrocampistas, ya fuera abierto en banda o ya fuera a la espalda de Beltrán. Detectó en todo momento dónde hacer daño a los célticos y en todo momento fue indetectable para ellos.
Cambio de fichas
Carvalhal movió el banquillo tras el descanso con Carles Pérez y Paciencia. A nivel individual mejoraron al equipo y, en el caso del punta portugués, también en lo colectivo. El portense se maneja bien en espacios reducidos, por lo que se adaptó mejor que Seferovic a la propuesta del Mallorca. Fue una solución para sus compañeros.
No funcionó el superávit arriba
Carvahal repitió su apuesta por superpoblar la delantera para afrontar un resultado adverso. Esta vez no funcionó. Paciencia dio juego, pero poco más. Y aunque Tapia estampó un balón en el larguero, su salida por De la Torre disminuyó más la generación de fútbol en el centro del campo.
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