El alto coste de los errores defensivos

Fútbol | Segunda División

El Celta Fortuna sufrió una abultada derrota ante el Eibar en la que se juntaron la imprecisión local con la efectividad visitante

El jugador céltico Adrià Capdevila conduce un balón mientras Ander Madariaga le persigue.
El jugador céltico Adrià Capdevila conduce un balón mientras Ander Madariaga le persigue. | J.V. Landín

Si algo define a la Segunda División es su capacidad de ser impredecible y su crueldad con aquellos que se equivocan. Una tarde que estaba marcada por la igualdad y la lectura del rival derivó en un vendaval armero en la portería de Coke Carrillo. Los tres primeros disparos del Eibar castigaron en exceso a un Celta Fortuna que no entendía qué estaba pasando y que, aún por encima, se marchó al descanso con el cuarto en la mochila.

Fredi Álvarez optó por un once consolidado y respaldado por el triunfo en el Alfonso Murube. No movió ninguna pieza del último partido ante el Ceuta, al menos, en la primera media hora. Los dos combinados salieron al césped con la idea de dominar desde la pelota y la presión alta. Inmersos en la clásica fase de tanteo y análisis del rival, sin entender muy bien cómo, los hombres de Jokin Aranbarri iban dos goles por arriba en sus dos primeros golpeos entre postes. Adu Ares cabalgó desde el costado diestro por el carril central, en una defensa pasiva céltica. Ares habilitó a Magunazelaia dentro del área, que no se lo pensó y disparó sin pensárselo al fondo de las mallas. Instantes después, con un Celta Fortuna que intentaba asumir el primer gol, Adu Ares tomó protagonismo y se perfiló desde la derecha para recortar a su par y tirar. Su tiro raso tocó en Anxo Rodríguez e hizo imposible que Carrillo llegara a desviarlo. Una acción fortuita del zaguero que iba a ser un buen reflejo de la poca clemencia de la categoría.

Los celestes digerían el 0-1, les acababan de asestar el 0-2 y el 0-3 llegó en una acción muy desafortunada. Jonmi Magunagoitia sacó en largo hacia la banda izquierda, en la que esperaban Alexis Olmedo y Jon Guruzeta. El central catalán no estuvo fino en su cobertura, se durmió en los laureles y el ‘10’ eibarrés no perdonó su fallo. Encaró desde la izquierda a Coke Carrillo en el uno contra uno y lo batió a placer con un tiro centrado.

El abultado marcador hizo que los vascos se relajasen y el Celta Fortuna empezase a tener el balón en exclusiva. En ese contexto, Fredi Álvarez introdujo a Hugo Cuenca en el campo por Alexis Olmedo a los treinta minutos; un cambio sorprendente por no esperar, como es más habitual, al descanso. De la posesión al ataque indiscriminado. Álvaro Marín, Ángel Arcos y Óscar Marcos aprovecharon todo balón posible en los últimos metros; sin embargo, el tanto llegó por parte de los guipuzcoanos con una acción idéntica al tercer gol. El arquero del Eibar, Jonmi Magunagoitia, volvió a pegar en largo hacia Jon Guruzeta. No fue Olmedo el errático, fue Anxo Rodríguez, pero el resultado fue el mismo. El canterano pontevedrés se equivocó en su marca, lo que hizo posible que el extremo donostiarra firmase el doblete con una vaselina sobre Coke Carrillo.

Obligado por el resultado, Fredi Álvarez intentó agitar el árbol tras el descanso y apostó por Pablo Gavián y Vladimir Silva, debutante en el club y la categoría. El planteamiento surtió su efecto y la segunda parte fue un monólogo del filial celeste ante un Eibar a medio gas que, apoyado por el resultado, no forzó más de lo estrictamente necesario y se plantó en un bloque bajo compacto en el carril central. Pese a la expulsión del entrenador moañés por doble amarilla, el Celta Fortuna completó una segunda mitad muy protagonista en que la rocosidad defensiva del Eibar frustró sus opciones de ver puerta.

El buen fútbol de Hugo Cuenca para filtrar acciones de peligro desde el mediocampo, la irreverencia descarada de Vladimir Silva de finalizar siempre que era posible y la responsabilidad grupal de luchar sin importar el marcador fueron las armas con las que el segundo equipo vigués apedreó la portería armera. Todos los jugadores del ataque celeste, incluidos Bernard Somuah, que ingresó a falta de veinte minutos, tuvieron sus oportunidades de sentar las bases de la remontada, pero todas fueron frustradas por el buen orden defensivo del equipo de Jokin Aranbarri.

A nadie le gusta perder, mucho menos con un marcador tan disparatado. El Celta Fortuna, un equipo formativo, aprendió anoche, por las malas, que los errores se pagan con crueldad en Segunda División. Una enseñanza que no habían recibido en las cuatro jornadas previas y de la que saldrán más reforzados para todo lo que resta de campeonato.

Celta Fortuna 0-4 Eibar

Celta Fortuna:

Coke Carrillo; Alexis Olmedo (Hugo Cuenca, min.32), Quique Ribes (Pablo Meixús, min.69), Anxo Rodríguez; Germain Milla (Pablo Gavián, min.46), Adriá Capdevila, Mateo Sobral (Vladimir Silva, min.46), Joel López; Óscar Marcos, Álvaro Marín (Bernard Somuah, min.69y Ángel Arcos.

Eibar:

Jonmi Magunagoitia; Sergio Cubero (Pejiño, min.66), Markel Arana, Unai Elgezabal, Anaitz Arbilla; Aleix Garrido, Ander Madariaga; Adu Ares (Álvaro Rodríguez, min.46), Jon Magunazelaia(Iván Gil, min.60), Jon Guruzeta (Elijah Gift, min.87) y Jon Bautista (Javi Martón, min.60).

Goles:

0-1, min.9: Jon Magunazelaia. 0-2, min.13: Adu Ares. 0-3, min.20: Jon Guruzeta. 0-4, min.43: Jon Guruzeta.

Árbitro:

Pérez Hernández. Amonestó a Germain Milla, Adriá Capdevila y Pablo Meixús por el Celta Fortuna y a Adu Ares, Sergio Cubero, Unai Elgezabal y Anaitz Arbilla por el Eibar.

Incidencias:

Partido disputado en Balaídos, correspondiente a la quinta jornada de Segunda División, ante 4.582 espectadores.

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