Advertencia en lo pasado
Celta - Friburgo
Julian Schuster, entrenador del Friburgo, no se fía del mal momento del Celta y recuerda que su equipo también encadenó dos derrotas antes de superar por 5-1 al Genk
Rompió el Friburgo la tradición de entrenar en el césped sobre el que se disputará hoy el partido. El equipo alemán prefirió hacer una sesión por la mañana en su ciudad antes de viajar hasta Peinador y cumplir por la tarde con los protocolos europeos que pasaron por la rueda de prensa en Balaídos de su entrenador, Julian Schuster, y el central Phillip Lienhart, y la posterior recepción de directivas en la sede.
Entendió la expedición germana que no era necesario ensayar sobre el césped del Lagares, de forma que lo pisarán por primera vez esta tarde para el partido. Eso sí, el equipo visitante tiene claro que el Celta buscará la remontada y que contará con el notable apoyo de su público, pese a que exista un vacío en el fondo de la grada de Gol en construcción: “No tiene porqué ser una desventaja. Es fácil imaginar el ambiente que se vive aquí. Se ve una fuerte conexión e identificación con el club. El ambiente en las gradas es electrizante”, expresó el entrenador germano ante los medios para advertir que, pese al 3-0 que tiene su equipo a favor, se encontrará una notable oposición.
De hecho, el técnico sabe lo que es pasar un mal momento y recuperarse. Justo hace un mes, el equipo de la Selva Negra encadenó dos derrotas ante el Genk y el Unión Berlín y salió de su ‘crisis’ con un 5-1 en casa ante el conjunto belga con el que pasó la eliminatoria de Liga Europa. Por eso, pese a la derrota del Celta ante el Oviedo, no se fía. “Le dije a los jugadores que nosotros también tuvimos un tramo de dos derrotas y podemos recordar cómo estaba la concentración después. Podemos imaginarnos cómo fue en Vigo el fin de semana y cómo están”, explicó el entrenador del Friburgo. Por ello, advierte a los suyos de que “hemos dado un primer paso, pero nada más. Sabemos lo rápido que pueden cambiar las cosas y nos medimos a un equipo de calidad”.
La sede del Celta se llena para recibir al Friburgo
La sede del Celta, que está en calle Príncipe, albergó ayer una recepción oficial a la expedición del Friburgo y en el acto estuvo una amplia delegación institucional encabezada por el alcalde de Vigo, Abel Caballero. Habitualmente, los actos de recepción eran el mismo día del partido pero, en esta ocasión, por la prontitud del encuentro se optó por hacerlo el día anterior tras el viaje de la expedición del equipo alemán y el evento tuvo una importante participación.
Lienhart y el Real Madrid
Al lado del entrenador del Friburgo se encontraba el central Philipp Lienhart, uno de sus fijos y destacado en la ida de hace una semana. Se da la circunstancia de que este internacional austriaco pasó parte de su formación en España porque militó dos años, con el rol de titular, en el filial del Real Madrid. Ocurrió entre 2015 y 2017 para compartir vestuario con Marcos Llorente, Odegaard, Mayoral, Hakimi o Fede Valverde, además de estar entrenado por Zidane y Solari.
Después, sería traspasado al Friburgo, en el que hizo carrera en la última década, siempre como titular. “Lamentablemente, ya no tengo contacto con mis excompañeros en España, pero me siento conectado al país. Es mi primer partido europeo aquí y tengo muchas ganas”, expresó el zaguero.
Se ve que en Vigo hay una fuerte conexión con el club. El ambiente es electrizante"
No será fácil pasar la eliminatoria; el campo estará lleno de emociones y el Celta motivado"
A partir de ahí, comienzan las precauciones y el respeto para hablar del Celta. “El partido no será fácil. El estadio está lleno de emociones y el rival está muy motivado. Tenemos que ofrecer un rendimiento excelente”, expresa Lienhart. Eso sí, el zaguero no pudo contener las preguntas sobre el cuadro y un posible rival en las semifinales debido a la ventaja que tiene el conjunto alemán. “Ambos equipos -Betis o Braga- son interesantes, muy duros. Pero solo estamos concentrados en nosotros mismos, en pasar a la siguiente ronda. Si lo logramos, ya veremos lo que pasa”, replicó el central.
Tras la comparecencia de prensa, entrenador y central procedieron a pisar el césped de Balaídos y fueron los encargados de transmitir las sensaciones al resto de la expedición a la hora de la cena. Eso sí, pudieron observar un campo de Balaídos vacío que hoy rugirá con una afición céltica volcada y algo más de un millar de seguidores del Friburgo. Es el cambio del silencio en el día previo a una tarde plagada de ruidos y emociones como será la actual.
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