Contra la acusación de usurpador
Celta y Espanyol, incrustados en la zona noble, se miden en Cornellá para rehacerse de sendas malas rachas (14:00, Movistar)
Dos integrantes de la zona noble con ganas de no sentirse usurpadores de un puesto que, en teoría, corresponde a otros miden hoy sus fuerzas en Cornellá. Y lo hacen, además, en una situación de debilidad que quieren confirmar como momentánea. Porque el Celta, séptimo clasificado en la Liga, visita al Espanyol, sexto, después de tres jornadas sin victorias, saldadas con dos derrotas y un empate de por medio. Claro que su contrincante ve esa apuesta negativa y la sube hasta seis encuentros sin ganar, en los que apenas ha logrado sacar un punto, ninguno en las cuatro más recientes.
Real Sociedad y Athletic Club -y algún aspirante a advenedizo como Osasuna- caminan por detrás del dúo que hoy se enfrenta. Y lo hacen amenazando con recuperar un territorio que, sobre el papel, debería ser suyo. Como es obvio, ni Celta ni Espanyol están dispuestos a ceder, pese a que mantengan hacia fuera el discurso de que su único objetivo es alcanzar una permanencia que ya tienen a tiro de un puñado de victorias. No les va la vida en ello pero sí los sueños. Y a ver qué es más importante.
De entrada, el Celta vuelve a pasear su buena salud. Claudio Giráldez sólo tuvo ayer como baja obligada la del recién llegado Álvaro Núñez, que sigue recuperándose de la pubalgia con la que aterrizó en Vigo. Esa bonanza obligó al técnico a realizar hasta tres descartes técnicos, que recayeron en el habitual Franco Cervi y en dos de los centrales de la plantilla, los canteranos Yoel Lago y Carlos Domínguez. Sí regresó a los citados otro fruto de A Madroa, el mediocentro Hugo Sotelo.
Con las piezas a mano, la primera impresión apunta a que el técnico porriñés apostará por dar continuidad a la línea de contención, que se inicia con Ionut Radu en portería y sigue con el trío de centrales más utilizado: Javi Rodríguez, Carl Starfelt y Marcos Alonso. Dejando así en el banquillo como posibles recambios a Joseph Aidoo y Manu Fernández. En el centro del campo, el rendimiento último apunta a Miguel Román e Ilaix Moriba, pero Matías Vecino anhela sus primeros minutos como céltico. Y arriba, los goles y el juego de espaldas de Borja Iglesias suma enteros, con la magia de Fer López o Iago Aspas por un lado y las piernas de Williot Swedberg o Pablo Durán por el otro. A elegir.
Los precedentes hacen prever un duelo con más posesión celeste y más transiciones locales. Pero todo puede pasar. Como que el Celta devuelva esa doloroso 0-1 de la primera vuelta con castigo final tras dominio final.
Para el Espanyol, la baja más preocupante es la de su autoconfianza, otrora por las nubes. Con Javi Puado fuera desde hace semanas, en la actual se ha caído Fernando Calero. Todo en un derbi gallego entre Claudio Giráldez y Manolo González.
Homenaje previo a Fernández Amado, abuelo de Manu
Los prolegómenos del partido de hoy tendrán como protagonista a un ex céltico y ex espanyolista: Manuel Fernández Amado. La Fundació espanyolista se ha acordado del abuelo del actual jugador celeste Manu Fernández, que jugó seis temporadas con el conjunto barcelonés (1975/1981) tras hacerlo tres y media con el Celta.
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