Atlántico
Camões y Camus: contra la hipocresía política y la cobardía institucional
Después del desastre provocado por unos incendios devastadores, emergen múltiples “urbanitas”, tertulianos y demás, hablando de un medio -el rural-,el cual no pisan para no mancharse los zapatos ni oír el canto de un gallo.
Osan demandar una mayor atención para este medio natural, con el fin de fijar población, mientras ellos y los suyos permanecen en la urbe. Esta gente que cree que las zanahorias se crían en los árboles, que no distinguen la planta de un ajo de la de una cebolla, se atreven a dar consejos aprovechando este momento de mayor sensibilidad y solidaridad con el medio rural.¿Plantarían un huerto?,¿cuidarían un rebaño de cabras?
¡Menos demagogia!
Francisco Dominguez Martinez
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