Atlántico
23-F. La sombra persiste
Érase una vez una niña que sus padres le dejaron la herencia de los valores, como trabajar, educación, respeto etc. Con 35 años, la vida la dejó huérfana de padre y madre, pero ella seguía los valores inculcados. Con 50 años la vida la sorprende que le diagnostican un cáncer y empieza un proceso muy duro y doloroso al cual se enfrenta sola sin ningún tipo de ayuda, solamente la que tenía de sus 27 años cotizados y descubre que le pertenece estando de baja laboral 60% y un 75% pero no se imagina que va a ser una baja de larga duración y esos ingresos no le alcanzan para pagar alquiler, agua, luz, teléfono, seguro de decesos y todo lo que conlleva el día a día, medicamentos, sujetadores de cirujía, cremas de radioterapia etc. Cada segundo de cada día no logra entender como una enfermedad como es un cancer lo consideren y lo engloben en el grupo de enfermedad común. Es tan injusto trabajando 30 años y las enfermedades aparecen de repente y no te alcanza para comer y apenas vivir tranquila.
Silvia Sánchez Fernández.
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