El mural que refleja el alma de Baiona

La artista internacional Lala Goce trabaja hace dos semanas en A Doca con la creación de una obra que cubrirá un espacio de 1.400 metros cuadrados, convirtiéndose en el mayor de España

El mural que refleja el alma de Baiona | Atlántico

El muro de A Doca se está en proceso de transformación. Lula Goce y su equipo llevan algo más de una semana trabajando en el mural que será el más grande de España. El fondo blanco de la pared ya acoge las primeras figuras del diseño que transmitirá a los visitantes la esencia marinera del alma de Baiona.

Después de más de quince años creando murales por varios continentes, Lula Goce admite que este encargo es el más personal de todos. “Estoy entusiasmada por el lugar, es un sitio muy emblemático que se ve desde muchos puntos de Baiona. Lo siento como una gran responsabilidad para mí”.

El diseño surgió de la propuesta del proceso colaborativo en el que participaron vecinos, asociaciones y escolares y que sirvió de base para el resultado final. “El boceto es muy emocional. Mi familia siempre estuvo muy vinculada al mar. Mi abuelo tenía un barco, y recuerdo que mi abuela miraba por la ventana de la cocina para ver cuándo entraban los barcos en la Doca y ahí decía con alivio: ‘ya entraron’”, comenta con un tono de voz que parece más un viaje a una infancia de sabor a salitre y arena.

Toda esa carga emotiva, que forma parte de la historia de la artista, se plasma en cada centímetro de los 1.400 metros del mural, donde dos niños son los protagonistas de un viaje onírico y marino que se funde con el paisaje.

Al igual que el resto de su obra —confiesa no recordar cuántos murales hizo ya—, su objetivo es “transmitir siempre respeto por la naturaleza. Intento generar reflexión que se pueda observar sin que la gente se sienta agredida. Vivimos en un momento de tanta crispación y polarización que el arte urbano debe servir para unir, que la gente lo pueda vivir y sentirse bien”.

Lula no deja de observar las predicciones meteorológicas porque la llegada de un frente de lluvias “nos está atrasando el trabajo”.

Este es el tercer mural y un reto permanente. La dimensión del muro, la exposición a las inclemencias y la propia vinculación del espacio con la villa han determinado el diseño. Además, ha elegido tonos más apagados en la paleta de colores “para no interferir en la vida cotidiana de quienes paseen o vean el mural. Quería que se mimetizasen”. Y es que Lula lo tiene muy claro: el arte urbano debe convivir con su entorno.

La artista Lula Goce.
La artista Lula Goce. | Jorge Santomé

El arte que humaniza espacio

El papel que juega el muralismo en la sociedad actual es para Lula Goce indispensable. “El arte urbano ha venido a humanizar espacios que estaban deshumanizados en las grandes ciudades. Es una forma de sacar las obras de los museos y que estén al alcance de todos, también de aquellos que no los visitaban”, explica.

Gracias a este movimiento, cada vez más extendido en ciudades, villas e incluso pueblos más pequeños, toda la población tiene la posibilidad de “disfrutar del arte, de la creación artística, sin necesidad de intermediarios”, sentencia esta muralista que ha logrado llevar sus obras a ciudades y certámenes de medio mundo.

En el caso del mural de A Doca, esta obra se convertirá, una vez finalizada —está prevista su inauguración en la primera semana de junio—, gracias a sus dimensiones de 1.400 metros cuadrados y 343 metros de largo, en un horizonte cromático que dará la bienvenida a los visitantes que entran a la villa de Baiona procedentes de A Ramallosa.

Los colores han sido elegidos con mimo por la artista, que ha optado por tonalidades pastel poco habituales en este tipo de trabajos para evitar entrar en competencia con el entorno e integrarse en él.

Una imagen del mural.
Una imagen del mural. | Jorge Santomé

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