El cierre de cuatro arenales marcó el verano de Baiona
El Ayuntamiento abrió la playa de A Concheira tras el episodio de contaminación fecal registrado el jueves
La playa de A Concheira, en Baiona, vuelve a estar abierta al baño después de que los nuevos análisis del Programa de Vigilancia Sanitaria de las Zonas de Baño confirmasen que sus aguas han recuperado la calificación de calidad excelente. El Ayuntamiento levantó ayer martes la prohibición temporal y restituyó la bandera verde, después de que el pasado 3 de septiembre se detectase contaminación microbiológica en el arenal.
La reapertura se produce después de un verano marcado por varios episodios de contaminación en los arenales del municipio. En total, se han registrado cinco cierres de playas durante la temporada en diferentes arenales. Santa Marta acumuló hasta cuatro prohibiciones de baño entre julio y agosto, mientras que A Ladeira y A Ribeira también sufrieron restricciones temporales a finales de julio. A Concheira fue la última afectada, ya en septiembre.
Los distintos episodios fueron detectados mediante los controles del Programa de Vigilancia Sanitaria de las Zonas de Baño, que obligaron a adoptar medidas preventivas hasta disponer de nuevos análisis favorables. En algunos casos, las investigaciones se centraron en posibles aportes contaminantes relacionados con las desembocaduras de los ríos Miñor y Baíña.
En el caso de A Concheira, los resultados fueron remitidos ayer al Ayuntamiento por el programa de vigilancia del Sergas, dependiente de la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia. La confirmación de que la calidad del agua vuelve a ser excelente permite recuperar el uso habitual del arenal. El Ayuntamiento señala que las restricciones adoptadas respondieron a criterios de prevención y protección de la salud pública.
Investigación en busca del origen
Los controles y las actuaciones desarrolladas durante los meses de verano en los arenales de Baiona han tratado de determinar el origen de los episodios. Entre las zonas sometidas a seguimiento estuvieron las desembocaduras de los ríos Miñor y Baíña, al existir indicios de que los cauces podían estar relacionados con parte de las incidencias registradas en los arenales durante este verano y que han obligado a cerrar en varias ocasiones arenales del municipio a lo largo de los meses de julio y agosto.
Técnicos municipales y de la empresa responsable del servicio de agua trabajaron junto con organismos de la Xunta para localizar posibles focos y determinar las causas.
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