La Arribada logró disipar el mal tiempo y llenar Baiona

El alcalde resaltó la implicación del Ayuntamiento en organizar actividades novedosas para todas las edades

Las calles de la zona histórica de Baiona se llenaron de gente ataviada con atuendos medievales.
Las calles de la zona histórica de Baiona se llenaron de gente ataviada con atuendos medievales. | Jorge Santomé

El primer día de La Arribada amaneció con nubarrones amenazadores que, según avanzó el día, dejaron paso al sol y a la tranquilidad de que la fiesta no iba a ser pasada por agua. En la villa todo era actividad y frenesí desde primeras horas. Los puestos ultimaban todos los detalles para que todo estuviese perfecto para la llegada de los primeros visitantes. Los actos comenzaron al mediodía con la misa cantada por la coral polifónica Baiona la Real, seguida de la colocación de una corona de flores ante la Cruz de la Evangelización de América.

El alcalde, Jesús Vázquez Almuiña aseguraba que esta fiesta es ya “un motor desestacionalizador de la economía del municipio”. Y para que este empuje continúe “el Ayuntamiento se implica al máximo para hacer que año tras año el visitante se sorprenda de forma inmersiva con un burgo medieval del siglo XV perfectamente atrezado para la ocasión, encontrando ocio, diversión y artesanía para todas las edades”.

Poco a poco, los locales de hostelería comenzaban a recibir a los primeros visitantes, que buscaban abrir boca en una fiesta en la que la cultura, el ocio y el entretenimiento para todas las edades está siempre acompañados de la mejor gastronomía. Algo que quedaba patente en los mostradores, como el del restaurante Cacicato, junto a la Casa de la Navegación, donde Adrián Barros explicaba que esta fiesta “es un respiro para la hostelería después de tantos meses de lluvia.

Las expectativas son muy buenas”. También los comercios se sumaban a la fiesta y muchos ofrecían trajes medievales “para que todos puedan participar”. Alicia Goberna, que regenta Abba, una boutique en la céntrica calle Elduayen, aseguraba que “estos días siempre hay más movimiento y clientes que tengo de otros puntos de Galicia aprovechan para venir a La Arribada y de paso compran algo”.

Una de las novedades de este año fue el programa de actividades de ayer viernes, que a diferencia de otras ediciones, contaba con más propuestas que las habituales, hasta llegar casi a la veintena. Los pasacalles, las actividades pensadas para los más pequeños y las familias lograron llenar ya en esta primera jornada el centro de la villa. El colorido y la vistosidad de los “Xigantes morunos” o la música medieval del pasacalles Las Sargantanas fueron recibidos con mucha expectación po los asistentes.

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