Viguesas que lideran las empresas
ANTE EL DÍA DE LA MUJER
Lourdes Guerra, María Bamio y Ana García Cabado son tres mujeres que han logrado posicionarse en lo alto de sectores dominados tradicionalmente por hombres, en empresas de ingeniería, biología y transporte
"La carrera fue dura para todos, no noté favoritismos"
Lourdes Guerra, nacida en México, es la director de la empresa tecnológica Ayco, fundada por ella en 1997 junto a dos socios. Estudió ingeniería de Telecomunicaciones en Vigo a finales de la década de los 80. "Éramos poquitas chicas, elementos sueltos", recuerda Lourdes. Pese a ello, señala que no notó "favoritismo, la carrera fue tan dura como para los demás". Ayco nace por el intento de ella y dos compañeros "de vender los productos que ibas haciendo" por lo que se vieron avocados a constituir la empresa. "De haberlo sabido habría estudiado empresariales", señala entre risas.
Ahora lleva la dirección de los procesos en una empresa dedicada a ofrecer soluciones de comunicación a empresas con varios canales. Con su equipo nunca tuvo dificultades a la hora de dar órdenes.
Sin embargo, señala que en algunas ocasiones pueden ser los clientes los que no "aprecian el punto de vista de una mujer" en aspectos tecnológicos y cree que de haber sido hombre no sería lo mismo. En esos momentos se sobrepone "le pregunto si quiere que se lo explique una vez más o si necesita algo en el proyecto", aunque en ocasiones lo más fácil "es llamar a un socio". Aún así, hace un balance positivo de sus 20 años de trayectoria profesional "al final siempre recuerdas lo peor" por lo que incide en que reconoce positivamente los gestos de valoración: "si fuera tan mal no habría seguido".
"En este sector te tienes que ganar el puesto día a día"
María Bamio, natural de Cangas, es la directora de Tramagasa, principal empresa de transportes de mercancía por tierra del puerto de Vigo, presidenta de la Asociación de Transportistas de Contenedores y secretaria de la Federación de Usuario del Puerto. Accedió al puesto de directora hace 17 años tras abandonar un trabajo. "Entré por referencias, unos conocidos me informaron del proceso de selección" recuerda Bamio. Pero así como para entrar en la empresa "nunca fue un hándicap ser mujer" la cosa cambió "al entrar en el puesto de dirección y desarrollar el trabajo".María explica que en este sector "te encuentras con puestos que no están acostumbrados a que las mujeres tomen medidas y den las pautas a seguir". Notó una "reticencia" que achaca a que "el sector es mayoritariamente masculino, hay poca presencia de mujeres". Por eso considera que "tienes que ganarte el puesto día a día".
Como secretaria de la Federación de Usuarios del Puerto también está encontacto con los trabajadores portuarios "también con presencia de mujeres escasa" y destaca que aún queda mucho trabajo por hacer para integrar a las mujeres. "En el consejo de administración del Puerto hay dos mujeres, la directora que no es miembro y la delegada de Zona Franca" y ve lo mismo en las empresas del sector. María Bamio asegura que está muy satisfecha de su trabajo, pero insiste en que queda camino por andar: "las mujeres podemos aportar mucho".
"El reparto de puestos de importancia es equitativo"
Ana García Cabado, nacida en Lugo, es la responsable de la división de Seguridad Alimentaria e Higiene industrial del Área de I+D+i de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas (Anfaco). Su caso es diferente. "Cuando estudié la carrera de Biología éramos más mujeres", una tónica que se mantuvo cuando se introdujo en el mundo de la investigación.
Tras presentar su tesis doctoral marcho 2 años a Toronto, Canadá, para después volver a Lugo. Desde allí pudo acceder al puesto en Anfaco "colaborábamos en proyectos de biotoxinas marinas" entre otros. Al poco le hicieron responsable de ese área para en el año 2010 asignarle el puesto actual.
Ana García Cabado explica que "nunca tuve ningún problema por ser mujer". De hecho, en su grupo de investigación actual "somos cinco mujeres y un hombre". La investigadora no se atreve a dar una explicación de por qué hay más mujeres en el mundo de la investigación que hombres. "Antes se decía que las mujeres somos más pacientes y trabajamos mejor" pero explica que "ahora hay hombres muy buenos". Sobre los puestos de importancia, Cabado señala que "el reparto es equitativo".
Actualmente Ana García Cabado dirige proyectos de investigación sobre biotoxinas marinas, la conocida como marea roja. Han obtenido resultados preliminares positivos para eliminar esta presencia tóxica de los bivalvos.n
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