Creadores plásticos como Xulio Lago y Roberto Brañas (Colectivo LaBra) o Chiu Longina interpretaron el papel de la música y del sonido en Vigo Transforma

El sonido elevado a arte

El colectivo LaBra, con los vasos gigantes del “Amplificador de secretos” y Chiu Longina con su “Macrófono” inauguraron los Vasos Comunicantes.
Faltan siete días para que el festival Vigo Transforma comience y los Vasos Comunicantes ya se dejan ver por la ciudad. Los primeros en aparecer fueron dos gigantes instalaciones artísticas que tienen el sonido como tema de reflexión: “Amplificador de secretos”, del grupo LaBra, y el “Macrófono”, de Chiu Longina. Ambas son intervenciones en el espacio público, tomando la calle como lugar expositivo e incorporando al viandante.
Dos creadores de Moaña, el pintor Xulio Lago y el escultor Roberto Brañas, autores de la llamativa “silla gigante de Meira” vuelven a la carga. En esta ocasión apuestan por magnificar el juego infantil de los comunicadores con vasos de yogurt en el “Amplificador de secretos” en una escala 1/30. “Intentamos provocar la comunicación entre individuos desconocidos entre si”, apuntó Lago, quien valora muy positivamente la respuesta del público en las primeras horas de la instalación: “Esta funcionando muy bien técnicamente, ya que se escucha en un vaso todo lo que se susurra en el otro; y participativamente, porque la gente lo entiende e interactúa”. El marco: El paseo de As Avenidas.
Otro gallego, en esta ocasión un vigués con nombre oriental, Chiu Longina, firma el “Macrófono”, la instalación con la que se presentó la segunda edición de Vigo Transforma el pasado 24 de marzo. Desde ayer, un gran micro de cinco metros de longitud se sitúa en la marquesina de El Corte Inglés, en Gran Vía. “Representan la hegemonía de la vista sobre el oído”, afirmó el artista en su manifiesto y añadió que por “el Macrófono recogerá los sonidos de la ciudad para luego transmitirlos durante el festival”.
Las propuestas de los Vasos Comunicantes de ayer se completaron con las proyecciones de los documentales “Muro público”, de Outón, y “Óscar”, de Morkin, en la Estación Marítima.

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