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LOURDES CARBALLO DECANA DE LOS ABOGADOS DE VIGO, OPTA A OTRO MANDATO

“Siguen faltando jueces, estamos muy por debajo de los países europeos de nuestro entorno”

 Lourdes Carballo, primera decana del Colegio de Abogados de Vigo, finaliza su mandato de cinco años y optará a la reelección, probablemente frente a otra candidatura. Carballo cree que se ha avanzado mucho pero todavía le resta trabajo por hacer, al menos un segundo mandato, en el que se abrirá la Ciudad de la Justicia.
Lourdes Carballo, en un acto de la abogacía en julio.
Lourdes Carballo, en un acto de la abogacía en julio.
“Siguen faltando jueces, estamos muy por debajo de los países europeos de nuestro entorno”

¿Cómo ha sido el mandato? ¿Qué le ha quedado por hacer?
Siempre hay mucho que hacer, a pesar de que lo hecho no es poco. Simplemente cumplir correcta, ágil y atentamente las funciones que el Colegio tiene encomendadas por ley, como son, por ejemplo, la ordenación de la profesión, el control deontológico, la gestión del turno de oficio, la elaboración de informes para administraciones, así como los servicios que se ofrecen para facilitar el ejercicio profesional, supone mucho trabajo diario, que el personal del Colegio ejecuta amable y responsablemente bajo las directrices de la actual Junta de Gobierno, implicada y comprometida para que todas estas funciones se cumplan con excelencia. Además, desde el Colegio, defendemos a diario la libertad, la independencia y la calidad de una profesión que participa en la garantía de los derechos de la ciudadanía. En otras actividades, como son las de formación, difusión y comunicación, hemos mejorado y seguimos haciéndolo, siempre adecuando la oferta a los recursos de que disponemos, sabiendo que el principal de nuestros deberes es el de las buenas gestión del patrimonio. Queremos dar mucho  al mínimo coste y, por supuesto, ofrecer el mejor servicio a la ciudadanía.
¿Qué prioridades tendría para otro mandato, al que aspira?
Lo cierto es que estos cinco años se han pasado "volando", y algunas de las mejoras que hemos comenzado están ahora en desarrollo, por lo que, de continuar en el cargo, podría verlas terminadas. La completa modernización del Colegio aprovechando al máximo todas las tecnologías que pueden usarse en la prestación de nuestros servicios es algo en lo que estamos trabajando con nuestro proveedor informático con importantes avances, y tenemos la fortuna de que en la abogacía estamos acostumbrados a reciclarnos continuamente, así que cada paso "tecnológico" que da el Colegio, colegiados y colegiadas lo aprovechan al instante, lo que hace que resulte muy gratificante acometer cualquier mejora, por pequeña pueda parecer. También queremos mantener una amplia oferta formativa, gratuita o bajo coste, para facilitar a compañeras y compañeros la actualización de conocimientos y habilidades, absolutamente imprescindibles para la correcta prestación de cualquiera de los servicios de nuestra profesión: desde el asesoramiento aparentemente más sencillo hasta la defensa en los tribunales.
¿La abogacía viguesa está en buen momento o hay un exceso de profesionales?
Estamos atravesando momentos difíciles, pero no sólo en Vigo, sino toda la abogacía. La precarización de los servicios, no sólo los que se prestan por jóvenes "mileuristas" contratados para realizar trabajos mecánicos que nada tiene que ver con el verdadero ejercicio de la abogacía, sino también los que se ofrecen a través de plataformas, sin contacto personal con el cliente, por un asesor anónimo que nada tiene que ver con el auténtico abogado, inspirador de la confianza necesaria para ofrecer la tranquilidad que a los clientes ha de procurárseles a través del asesoramiento o la defensa. En este momento son la Comisión Nacional de Mercados de la Competencia y la entidad Bankia,  quienes tienen en su punto de mira a los Colegios de Abogados cuestionando su forma de organizarse y sus funciones. La abogacía, como siempre, está con el pueblo, y contra todo tipo de poder que pretenda debilitarlo. En este mundo actual, con tantas brechas, tantas tensiones, con tantos poderes, la abogacía ha de seguir siendo fuerte, y es más necesaria que nunca la defensa por abogados y abogadas competentes, libre e independientes.
¿Qué faltará en Vigo por conseguir tras la apertura de la Ciudad de la Justicia? ¿Urge algún juzgado o servicio?
En España siguen faltando jueces. Nuestra ratio está muy por debajo de la media de los países europeos de nuestro entorno. Dicho esto, y ya centrándonos en Vigo, podemos decir que, satisfecha recientemente la más urgente necesidad con el nuevo Juzgado de lo Social, echamos de menos un Juzgado de Menores, una segunda Sección Civil de la Audiencia Provincial, ampliación de personal del Equipo Psicosocial, mayor dotación de personal para la tramitación de ejecuciones en materia de Familia, guardias de 24 horas para los Juzgados de Instrucción (recientemente denegado). 
En lo personal, ¿cómo ha sido la experiencia de estos cinco años? ¿Cree que la abogacía tiene ahora más peso en la sociedad viguesa?
Valoro la experiencia vivida muy positivamente. Es un honor representar a la abogacía viguesa, integrada por profesionales responsables, preocupados por ofrecer un buen servicio sin distinguir si lo prestan de oficio o particularmente, y exigentes con su nivel de competencia y formación. Y me siento orgullosa de servir y defender los intereses de una profesión que adoro, que considero imprescindible en una sociedad que quiera llamarse justa, y que forma ya parte principal de mi persona. La abogacía, el ejercicio de la defensa fue siempre, y seguirá siendo, mi cliente favorita.