Cinco retratos y dos dibujos, la obra póstuma de Lodeiro
La galería Apóstrophe acoge sus últimas creaciones del artista en el montaje por el 25 aniversario de su muerte
“Lo hierático para lo eterno y en el tiempo un lugar para lo móvil. Las maneras y el modo. Vivir tan solo por ese instante y hacer diferentes los puntos de vista. El tema ovoidal. Y la voz la temperatura. La bola de fuego y la luz (…)”. Con estos versos, Carlos Oroza acompañó en 1984 una de las exposiciones de Lodeiro y con ellos se introduce la exposición “A figura transcendida”, en la sala Apóstrophe, en Praza Elíptica. Prolonga la selección que acoge la Fundación Laxeiro con motivo la conmemoración del 25 aniversario del fallecimiento de Lodeiro, basada en la producción de juventud.
Es una pequeña muestra con la obra póstuma del artista, cinco retratos realizados en 1995 y dos dibujos de 1996, año de su fallecimiento. Pintando con espátula, recupera la piedra mol.
Los óleos, realizados con pigmento matérico, repiten el modelo: un primer plano másculino, con una fisionomía similar y con la cabeza cubierta, uno de los misterios sin resolver. “Nunca pintó sombreros, los críticos creen que tiene un significado simbólico, pero no sabemos cuál”, afirmó su hija, la también artista Ruth Lodeiro, que ayer hizo una visita comentada a la exposición.
El recorrido de la sala, empieza y acaba con dos cuadros de sus inicios, fechadas en 1963 y 1968. “Las incluimos porque queríamos contrastar la recuperación del estilo de sus comienzos, frente al Lodeiro más conocido de los paisajes y las geometrías, aquí vuelve a la figura”, indicó.
Esta obra permanecía inédita y sigue guardando muchas incógnitas. “Hay quien considera que son autorretratos de Lodeiro, yo creo que se representó a sí mismo en distintos estados anímicos”. En los cinco óleos, Ruth Lodeiro distingue entre los que mantiene los fondos paisajísticos, habituales en el artista, con los últimos, donde las figuras surgen en fondos lisos, de colores llamativos, “casi con estético pop”.
Dos pequeñas cabezas, dibujadas en tinta sobre papel, completan el recorrido. Realizadas en el mismo año de su muerte, concentran en el rostro los elementos geométricos, existiendo un diálogo con su serie de Mutantes, de los años 80 o ls viudas que inició en los 70. “Representan la evolución de un recorrido artístico, el rostro de los retratos está dividido como en dos dimensiones, pero la vez integrado en el conjunto”. El escaparte se reserva para los paisajes.
Contenido patrocinado
También te puede interesar