El Puerto de Vigo cambia su plan de usos para un Beiramar más urbano con bares y yates

Puerto de Vigo

La Autoridad Portuaria contempla que el entorno mantenga su función marítima y sea también ciudadano

La instalación del Club Náutico de Guixar en Beiramar avanza al fin tras conseguir el Puerto una autorización de marcas que permitirá colocar pantalanes y destinar esta zona a uso deportivo.
La instalación del Club Náutico de Guixar en Beiramar avanza al fin tras conseguir el Puerto una autorización de marcas que permitirá colocar pantalanes y destinar esta zona a uso deportivo.

La Autoridad Portuaria ha decidido modificar su Plan de Usos, todavía en fase de tramitación, en algunos aspectos de Beiramar para poder potenciar la relación puerto/ciudad con la inclusión de mayores ámbitos urbanos y ciudadanos. La idea es que el entorno de la avenida, de titularidad de la APV, disponga de una zona de atraque de yates y también de áreas próximas a los muelles abiertas a la ciudadanía con al menos dos bares en ambos extremos. Y además, la nave que fue de Frigoríficos Berbés pasará a tener uso también ciudadano tras fracasar todos los intentos por mantener su calificación portuaria en exclusiva como congelador.

La modificación del Plan de Usos probablemente añadirá más retraso a su aprobación -han pasado ya varios años, al exigirse a la APV un documento ambiental específico- pero el presidente del Puerto, Carlos Botana, estima que el retraso sería mínimo si toda la documentación se gestiona de forma adecuada. Tendría que estar definitivamente aprobado en 2026 y esa es la fecha más probable, con o sin modificaciones. En todo caso, la decisión está ya tomada y Beiramar tendrá un mayor peso ciudadano pero sin perder la actividad marítima, clave, como entrada y salida del puerto pesquero y la primera lonja de Europa y como muelle-base para la flota de Malvinas, ahora finalizando la campaña del invierno austral.

Una de las instalaciones actuales que podría acoger un establecimiento hostelero.
Una de las instalaciones actuales que podría acoger un establecimiento hostelero.

Con respecto a los yates, la Autoridad Portuaria acaba de conseguir la autorización para la implantación del puerto deportivo, un trámite que ha obligado a paralizar el proceso de traslado de la asociación náutica de Guixar y la instalación de pantalanes y servicios en las proximidades de la concesión del astillero Ría de Vigo (antes, Barreras). El proceso se ha retomado, como se puede comprobar, de cara a que pueda funcionar en 2025 como punto de atraque de embarcaciones deportivas y de recreo de tamaño mediano y pequeño. En todo caso, será una novedad absoluta para el área de Beiramar.

En paralelo, el Puerto plantea la instalación de dos cafeterías o restaurantes a ambos lados de la avenida. Una, rehabilitando una instalación que ahora se encuentra prácticamente sin uso, entre los muelles de la flota de Malvinas y el futuro puerto deportivo. La otra ocuparía una parte del relleno que acaba de finalizarse anexo a la lonja, frente al Auditorio. Este terreno, de unos 8.000 metros, se construyó para dar un mejor servicio logístico al Berbés, en concreto a los camiones que se encuentran con enormes dificultades para realizar las maniobras, y para los vendedores, un centenar de pequeñas empresas que han reclamado espacio para sus actividades.

El último “relleno” del Berbés para logística y algo de ocio

Con todo, la Autoridad Portuaria está valorando la posibilidad de que también una pequeña parte de esta superficie ganada al mar -es probable que sea la última tras la renuncia a ampliar la terminal de Bouzas- tenga también uso ciudadano, con una instalación hostelera de algún tipo, todavía por definir. Se trata de una propuesta que ha lanzado el Concello y que el Puerto tratará de acomodar, siempre tras cumplir primero con las reclamaciones de la comunidad portuaria y las necesidades del puerto pesquero.

Con respecto al edificio de Frigoríficos Berbés, en ruinas, la prioridad tras la renuncia de CLPV pasa por su utilización como un centro de negocios para empresas marítimas, pero también se plantean otras actividades complementarias ciudadanas, lo que obliga a cambiar el Plan de Usos, que marca los fines de las parcelas, como el Plan Geneneral en el caso de la ciudad.

El túnel, la pieza principal, pendiente de “actualizar”

La pieza más importante de la adaptación urbana de Beiramar, más allá del paseo que construye el Puerto desde Bouzas hasta Areal, será retomar el proyecto de ampliación del túnel entre O Berbés y la calle Coruña, que podría permitir soterrar el tráfico de más de un millón de coches cada mes. En la reunión entre Rueda y Feijóo se acordó poner al día el proyecto realizado hace más de diez años, lo que pasa en primer lugar por ajustar las cifras de su construcción, que podría ir a unos 50 millones de euros o incluso más. El desarrollo tendrá que contar antes con el visto bueno de la comunidad portuaria.

El Concello ha insistido en que en A Coruña se construyó un paso inferior urbano similar con participación de la Xunta, el subterráneo de Parrote, con un convenio en cuya financiación también participaron el ayuntamiento y el Puerto coruñés, así como la iniciativa privada, a través de una concesión para un parking. Javier Touza, voz de los armadores, se manifestó claro: "No estamos en contra del túnel, sino en respetarse los accesos al puerto pesquero y los movimientos auxiliares para la pesca en Beiramar y que se mantenga el tránsito en superficie”.

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