Kylian, nacido en Vigo, primer bebé del año en España

El primer niño del año nació en el Cunqueiro con la primera campanada y se llama como Mbappé. Fue un parto natural de padres primerizos y residentes en Gondomar

Publicado: 01 ene 2024 - 10:45 Actualizado: 01 ene 2024 - 20:23
Kylian y sus padres, en el hospital Cunqueiro. // J.V. Landín

“Mejor campanada que esta, imposible”. Así describían ayer Fran Barreiro y Jenny Gallego el nacimiento de su primer hijo, Kylian, en la maternidad del Hospital Álvaro Cunqueiro. Fue el primer bebé de Galicia y también de toda España porque nació a las doce en punto de la noche, cuando el resto de la población estaba pendiente de tomar las uvas.

Las contracciones empezaron a las dos del mediodía en su domicilio de Gondomar y a las cinco de la tarde se fueron al Cunqueiro, dejando a los abuelos con toda la cena preparada y la emoción que llegaba a través de los mensajes de móvil. La epidural funcionó ("no me enteré de nada" decía la madre) y Kylian vino al mundo con 3,420 kilos de peso y 58 centímetros de altura. Fue un parto natural tan llevadero que el padre ya se animaba a un segundo hijo esa misma noche. El parto tenía que haberse producido el día 29 de diciembre, pero Fran intuía que les iba a tocar en Fin de Año como así fue. “Aquí tou”, señalaba citando un conocido monólogo de Touriñán.

¿Por qué el nombre de Kylian? Por varias razones. Una porque es un nombre distinto “que casi no se escucha”, porque significa “pequeño guerrero, como somos sus padres y sus abuelos” y sobre todo porque el padre es madridista hasta la médula y Kylian Mbappé es la eterna aspiración del Real Madrid. El futbolista del PSG ya está en disposición de negociar su fichaje por el equipo merengue. A la madre, aunque es del Barça, le gustó el nombre. Con esta afición tan definida no es de extrañar la sorpresa del padre ante los regalos que les hizo el hospital para el bebé, un body del Celta y otro con el símbolo del Cunqueiro. Fran es del Madrid y es del Rápido o del Coruxo antes que del Celta, apuntaba.

El niño llevará de primer apellido el de la madre porque como explicó Fran “no queremos que se pierda el apellido del abuelo”. Jenny tiene 29 años y trabaja como administrativa en una empresa de automoción. Ayer aprovechó la presencia de las cámaras para enviar un saludo a sus jefes. Fran, de 35 años, es transportista autónomo.

“No hay mejor manera de empezar el año” decía esta familia con emoción. Saben que el tiempo vuela y que aprovecharán cada minuto para disfrutarlo. “Dentro de poco me vendrá diciendo que le dé dinero o que quiere casarse”, comentaba la madre.

Ayer por la mañana les acompañaban los abuelos. Para ellos era el cuarto nieto, porque tienen unas mellizas y otro niño de 12 años. “Ahora tienen que luchar como hicimos nosotros”, afirmaba Mary Carmen, tras la noche de Fin de Año más atípica de toda su vida. Ella tenía la cena preparada para los cuatro y quedó sin probar. Ni ella ni su marido fueron capaces de comer mientras esperaban las noticias del yerno, todo el tiempo pegados al móvil.

Contenido patrocinado

stats